La Costanera de Posadas se llenó de abuelos y nietos con cañas y sillones: la pesca fue solo la excusa para una tarde que muchos no van a olvidar. Lo que se premia al final es lo que nadie se espera.
La Costanera de Posadas volvió a ser escenario de una tarde distinta. Este sábado, entre las 15 y las 18, el Muelle de los Pescadores del cuarto tramo se llenó de abuelos y nietos que compartieron una jornada de pesca recreativa, organizada por la Dirección de Rama Pasiva del Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones.
Se trató de la segunda edición de “Pescando con mi Abuelo – Recuerdos Inolvidables”, una propuesta que había sido reprogramada desde el 24 de octubre por las malas condiciones climáticas y que finalmente pudo concretarse a orillas del río Paraná.
Una excusa para encontrarse
Santa Celia Tabares, directora de la Rama Pasiva del IPS, fue la encargada de recibir a las familias. En diálogo con los presentes, explicó el espíritu del encuentro: “Estamos acá, en el Muelle de los Pescadores, en el cuarto tramo de la Costanera, en la segunda edición de ‘Pescando con mi abuelo’. Como estoy saludando a los abuelos y a las familias presentes, les reitero que esto es una excusa para poder encontrarse, abuelos y nietos, empezar a construir historia y compartir una tarde diferente a orillas del río”, afirmó.
La funcionaria también invitó a quienes todavía no habían llegado: “A los que todavía no han llegado, los acerquen a este muelle; traigan, por supuesto, el gorro, el sillón y el equipo de pesca para poder pasar una tarde en familia”.
Para Tabares, la pesca es “el pretexto perfecto” para compartir momentos, crear anécdotas y construir recuerdos en conjunto entre generaciones.
Premios y competencia amistosa
La jornada no se limitó a la pesca: los organizadores dispusieron premios para el pescado más grande, el más chico y el más raro, lo que sumó un atractivo extra para las duplas participantes. La inscripción se realizó de manera presencial en el mismo lugar.
Desde la organización recomendaron a los asistentes concurrir con equipo de pesca, gorro, sillón, agua y abrigo si las temperaturas lo requerían. Además, aclararon que la actividad quedaba sujeta a las condiciones del tiempo.
Un espacio intergeneracional
Más allá de la competencia amistosa, “Pescando con mi Abuelo” busca consolidarse como un espacio de recreación al aire libre que promueve el buen trato hacia las personas mayores y el intercambio de vivencias entre abuelos y nietos. En su primera edición, la propuesta había convocado a más de 80 parejas familiares, según anticiparon los organizadores antes del encuentro.