El detalle del vestuario de Bullrich que revela su jugada rumbo al 2027
Una asesora de imagen, un prendedor-escarapela en cada vestuario y un ejército de militantes que filma lo que no entra en las cuentas oficiales: así se prepara Bullrich para el 2027 mientras la tensión con la Casa Rosada crece.
En el mundo de Patricia Bullrich no hay margen para la improvisación. Cada prenda, cada color y hasta cada cuenta secundaria en redes sociales responde a una planificación milimétrica que la senadora nacional cultiva junto a su equipo. La exministra de Seguridad construye una imagen de liderazgo y autoridad que se extiende a los mensajes cada vez más filosos hacia la Casa Rosada.
El vínculo con el Gobierno atraviesa horas de alta tensión. En el bullrichismo ya casi no se molestan en disimular el malestar, que describen como "generalizado". Admiten que la relación es insostenible, pero al mismo tiempo descartan una ruptura: esperan que los echen. Mientras aguardan ese desenlace, la senadora se prepara para lo que el 2027 le depare.
El mensaje que esconde el vestuario
Detrás de los looks hay una profesional. Mechy Reviriego es asesora integral de imagen y trabaja con Bullrich al menos desde 2023, con un vínculo lo bastante estrecho como para participar de sus cumpleaños. Según las publicaciones que la estilista comparte en Instagram, desde 2024 planifican en equipo los outfits semanales, siempre con un prendedor-escarapela como sello en cada vestuario. Reviriego también asesora a Fabiana Cantilo, prima de la dirigente.
Nada de esto es casual. En el entorno de la senadora subrayan la impronta de elegancia que le imprimió a su imagen en los últimos meses. El viernes, de hecho, publicó un nuevo video en sus redes con una cortina musical de "business woman".
En el rubro del asesoramiento de imagen, la colorimetría y el planeamiento de vestuarios, los tonos neutros y oscuros transmiten liderazgo, autoridad y confianza. Son los colores con los que Bullrich suele mostrarse en público.
Hace algunas semanas eligió un traje negro. Su estilista destacó la "autoridad y profesionalismo" del blazer y la "comodidad y elegancia" del pantalón wide leg, sumados al "toque femenino y sofisticado" de un collar de perlas y al "cierre poderoso y estilizado" de unos stilettos en punta. Un "look ejecutivo" con camisa blanca que buscó inspirar "estilo, elegancia, poder, autoridad y claridad". La misma lógica aplicó a un outfit completamente azul, pensado para comunicar "liderazgo, confianza y autoridad", y a los vestidos rojos con los que busca demostrar fortaleza.
Absolutamente todo está calculado: las declaraciones, las distancias con el Gobierno, los ruidos internos, las agendas y la ropa. Como resumió Reviriego, "la elegancia es estrategia", y Patricia parece decidida a explotar ese recurso al máximo.
Un ejército de militantes con celular
Bullrich tiene cuentas oficiales en todas las redes, pero también satélites que difunden aquello que, por volumen de material, no entra en los perfiles verificados. Varios jóvenes militantes con formación en comunicación la filman y encuentran en la figura de la senadora un espacio para desplegar su producción.
El material es tanto que lo que sobra se derrama en cuentas secundarias administradas por fans o por militantes que trabajan junto a ella. Uno de esos perfiles es @patobullrich.senadora, manejado por un seguidor-militante al que la senadora y su equipo siguen. Algunos contenidos los sugiere el propio armado bullrichista, ya sea para publicarlos o para bajar el tono. No cobra contrato, aseguran: lo hace "de onda".
"Las formas no son fondo, sino sustancia"
Los detalles no son menores. Esta semana, en un evento, Bullrich sentenció que "las formas no son fondo, sino sustancia", en un mensaje teledirigido a Javier Milei y a sus ataques a la prensa. Por eso los nuevos modales, el vestuario y la imagen cuidada no funcionan como accesorio.
Ese mismo evento le sirvió para marcar otra distancia en un proyecto clave del Gobierno, la reforma electoral: tal como había anticipado en la discusión en comisión, la discusión debería resolverse este año y no en 2027.
En el plano legislativo, el bullrichismo intenta instalar que ella es la única capaz de sacar leyes aprobadas, una fama que busca contrarrestar el avance de la instalación de Nadia Márquez. Sin embargo, con el cierre de las sesiones ordinarias a la vuelta de la esquina, empezaron a recriminarle la pérdida de estado parlamentario del proyecto para prevenir la ludopatía y el cajoneo de la iniciativa de Ficha Limpia.
Gastón Marra, impulsor del proyecto, publica sin descanso en redes contra la senadora: "Ya no dan los tiempos para lograr la ley de @fichalimpia porque como sabe el 20/11 vence el plazo para dictaminar. Y es imposible que eso suceda en ambas Cámaras antes de esa fecha. NOS VOLVIERON A TRAICIONAR".
La paz con los libertarios porteños
En la Ciudad de Buenos Aires, el bullrichismo asegura tener una relación "de diez" con La Libertad Avanza que conduce Pilar Ramírez, mano derecha de Karina Milei. En ese distrito, el mileísmo enfrenta un problema: el sello mide, pero no tiene candidatos.
Ramírez ya descartó que Bullrich se postule en la Ciudad, algo que a esta altura resultaba previsible: "Creo que Patricia ha dicho que ella no tiene intención de ser candidata por la ciudad de Buenos Aires. Es una decisión de ella, pero falta un montón para hacer un casting todavía". En diálogo con Clarín, incluso se mostró dispuesta a formar con la senadora una "dupla de pádel". Todo un gesto en plena guerra del bullrichismo con la Casa Rosada.
La legisladora porteña también dejó la puerta abierta a un acuerdo con el PRO: "hay tiempo para conversar si hay alianza o no". A los violetas, en cambio, los obsesionan las PASO. El Gobierno porteño sostiene que no están los votos para eliminarlas, por lo que habrá internas; los libertarios, en tanto, esperan que no se hagan.
El mileísmo sin Milei
Esta semana, Juan Carlos de Pablo, economista amigo del Presidente, escribió en La Nación que el "mileísmo sin Milei significa mileísmo de buenos modales. Solo en Hollywood se pueden meter en un mismo cuerpo la inteligencia de Albert Einstein con la pinta de Brad Pitt; la realidad no funciona así".
Para "el profe", el Presidente no es solo su estilo, sino también el rumbo y la voluntad de enfrentar a los sectores afectados. "Ergo, salvo que se infarte, lo asesinen, renuncie o le hagan un juicio político, terminará su mandato y será el candidato del oficialismo", sentenció.
La idea pareció prender en Juan Pablo Arenaza, amigo de Bullrich desde hace un cuarto de siglo y legislador porteño. En FutuRock sostuvo que trabajan "para que Patricia sea una gran senadora. La política es muy dinámica, puede cambiar todo de un día para el otro. Miren el caso del presidente de Paraguay, la semana pasada tenía 62% de imagen positiva".