El jubilado que vendía huevos para no deprimirse y terminó con billetes falsos: la solidaridad lo sorprendió
Un jubilado de Godoy Cruz vendía huevos para animarse tras un diagnóstico difícil. Una pareja lo estafó con billetes falsos, pero la solidaridad vecinal le devolvió la esperanza. ¿Cómo reaccionó la comunidad?
Un vecino de Godoy Cruz, de 73 años, había invertido sus ahorros en un emprendimiento de huevos para sobrellevar su depresión. Una pareja le compró todo con billetes falsos y le hizo perder cerca de $200 mil. Lo que pasó después conmueve a Mendoza.
Fabián Lier, residente del barrio Pablo VI, suele vender huevos en la esquina de Terrada y Cabo San Pedro. Según contó su hija Romina al Post, decidió usar sus ahorros para comprar mercadería y salir a vender, buscando mantenerse activo tras recibir un diagnóstico de cáncer de próstata.
“Estaba muy deprimido y necesitaba hacer algo para no quedarse encerrado en su casa”, relató Romina. La noche anterior al hecho, su padre le había confesado su preocupación porque llevaba una semana sin vender nada.
La estafa que lo ilusionó
Todo cambió cuando una camioneta gris se detuvo frente a él. Un hombre y una mujer le compraron todos los maples que tenía y le pagaron con varios billetes de $20.000. “Él estaba súper contento porque le compraron todo lo que no había podido vender en toda la semana. La gente del barrio lo abrazaba y lo felicitaba”, recordó su hija.
Sin embargo, al llegar a casa, Fabián empezó a desconfiar. Fue a un comercio cercano para que revisaran el dinero y allí le confirmaron que todos los billetes eran falsos. En total, había recibido alrededor de $200 mil sin valor alguno.
Romina explicó que su papá cobra una pensión para adultos mayores y que ese dinero era fundamental para cubrir sus gastos y el tratamiento médico que debe afrontar.
La solidaridad que sorprendió a todos
Tras lo ocurrido, Romina publicó la historia en Facebook para alertar a los vecinos. La repercusión superó cualquier expectativa: comenzaron a llegar gestos solidarios de manera espontánea.
“Nunca imaginé la magnitud que iba a tener esto. Me encontré con mucha gente que lo está ayudando. Se están yendo hasta la casa de él a llevarle maples de huevos para que mañana salga otra vez a vender. Es impresionante cómo la gente lo está ayudando. Todavía existe gente de buen corazón”, expresó emocionada.