El Mes Azul puso el foco en los varones que postergan la consulta por miedo al qué dirán. Hay una red provincial con más de 200 centros y dos líneas gratuitas, pero el dato que más preocupa es cómo se manifiesta la depresión cuando no hay llanto.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán puso el foco este mes en un tema que suele quedar en segundo plano: la salud mental de los varones. En el marco del Mes Azul, que se conmemora durante noviembre, la cartera que conduce Luis Medina Ruiz apunta a la prevención, la detección temprana y el acompañamiento de quienes atraviesan padecimientos emocionales.
El eje central de la campaña es derribar las barreras culturales que todavía frenan la consulta. La licenciada Irma Tomás, referente del Programa de Prevención y Abordaje de Conductas de Riesgo de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, señaló que el principal obstáculo es el estigma.
“Tenemos que vencer ese imaginario de que el hombre tiene que saberlo todo, poderlo todo, que no puede llorar o que pedir ayuda lo hace parecer débil. Desde niños reciben este tipo de mensajes, pero los hombres también sufren y atraviesan padecimientos emocionales que necesitan atención y acompañamiento”, planteó la especialista.
Qué consultan los varones
Según detalló Tomás, los motivos de consulta más habituales entre los hombres son los trastornos de ansiedad, los cuadros de angustia y los consumos problemáticos. A ese listado se suman situaciones de violencia, depresión y conductas de riesgo, que demandan una abordaje oportuno y un acompañamiento integral.
La profesional advirtió además que la depresión en los varones no siempre se expresa de la misma manera que en las mujeres. “El varón no siempre expresa la angustia mediante el llanto o las crisis emocionales. A veces aparece a través de la irritabilidad y la impulsividad, y estas manifestaciones pueden confundirse con problemas de conducta. Por eso es fundamental generar espacios de escucha y acompañar las situaciones personales, familiares, laborales y estudiantiles que atraviesan”, sostuvo.
El rol de la familia y los mandatos sociales
Tomás remarcó la importancia del entorno cercano en los procesos de recuperación, sobre todo frente a los consumos problemáticos, las situaciones de violencia y los duelos. En ese punto, explicó que los mandatos sociales habilitan a las mujeres a expresar el dolor pero desalientan a los hombres a hacerlo, lo que puede complicar la elaboración de las pérdidas y dejar consecuencias en la salud mental.
La referente recordó que los tratamientos psicológicos y psiquiátricos permiten abordar los síntomas y brindar herramientas para recuperar el bienestar, con una duración que depende de las necesidades de cada persona. Por eso insistió en que consultar a tiempo es clave para prevenir complicaciones y evitar que los padecimientos se profundicen.
Dónde pedir ayuda en Tucumán
El sistema público de salud ofrece distintos espacios de atención. Las consultas pueden realizarse en los CAPS y servicios de salud mental más cercanos al domicilio, dentro de una red provincial que cuenta con más de 200 centros con profesionales de Psicología.
También se brinda atención en los hospitales Obarrio, del Carmen, Padilla, Centro de Salud, Avellaneda, Monteros, Bella Vista, Aguilares y Regional de Concepción. A estos dispositivos se suma el Hospital de Famaillá, que dispone de guardias diurnas de 12 horas.
Para situaciones de urgencia en salud mental está disponible la línea 135. En tanto, el servicio de telepsicología funciona a través del 0800-122-1555, las 24 horas, de manera gratuita y sin necesidad de contar con crédito en el teléfono celular.
Con estas acciones, el Ministerio de Salud Pública, en el marco de las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo, busca garantizar el acceso a la atención y promover una mirada integral de la salud, en la que pedir ayuda sea reconocido como un acto de cuidado y no como una señal de debilidad.