El Papa León XIV ya pisó La Plata: la visita que pocos recuerdan
¿Sabías que el papa León XIV ya visitó La Plata en 2013? La historia detrás de aquella ceremonia y el amigo que lo trajo.
La noticia de la llegada dEl Papa León XIV llega a Argentina: la noticia que llena de esperanza a los fieles">El Papa León XIV y su paso secreto por Tucumán: la travesía que marcó su misión">el papa León XIV a la Argentina en noviembre generó revuelo. Pero lo que muchos ignoran es que el Sumo Pontífice ya estuvo en La Plata, mucho antes de convertirse en la máxima autoridad de la Iglesia Católica.
Fue el 9 de marzo de 2013, cuando Robert Prevost, entonces superior general de la Orden de San Agustín y residente en Perú, participó de la ordenación de monseñor Alberto Bochatey como obispo auxiliar de La Plata. Una fecha que quedó marcada en la historia: apenas cuatro días después, Jorge Bergoglio sería elegido papa Francisco.
Bochatey, con una sonrisa cómplice, confesó: “Fui el culpable de que viniera a la Argentina”. La presencia de Prevost en esa ceremonia no fue casualidad. Detrás había una amistad forjada en Roma, durante los años de formación religiosa compartida.
El reencuentro de dos agustinos
La ceremonia en La Plata se convirtió en un reencuentro muy especial para ambos. No solo habían estudiado juntos, sino que también compartieron la vida cotidiana en comunidad. Fue Bochatey quien lo invitó personalmente, y Prevost no dudó en aceptar.
El vínculo del actual Papa con la Iglesia argentina, sin embargo, va mucho más allá de esta amistad. Se extiende a figuras como el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y a varios de los cardenales que participaron del cónclave que lo eligió, entre ellos el ex arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández.
Sobre su relación con León XIV, Bochatey lo definió como “un gran amigo”, una persona “muy afable, sabe escuchar, pero siempre vuelve a lo profundo, no es superficial”. Un retrato que pinta a un líder cercano y reflexivo.
La visita de noviembre será, entonces, un regreso a tierra conocida. Y La Plata, sin duda, guarda un lugar especial en la historia del Papa.