La intendente del Parque Nacional Río Pilcomayo contó cómo pasó de recibir 2.000 personas por año a 10.000. Mientras celebra el salto turístico, el área protegida ya puso en marcha un operativo por El Niño: qué tareas arrancaron y por qué el agua es la clave.
El Parque Nacional Río Pilcomayo atraviesa un momento de transformación: en apenas dos años pasó de recibir unos 2.000 visitantes anuales a 10.000 por año, según precisó su intendente, Estela Maris Albornoz. El dato, que la funcionaria compartió en diálogo con el programa radial "Algo Está Pasando" (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), se combina con un operativo preventivo para afrontar los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
Albornoz dialogó con Fernando López y Daniel Moreira Viera sobre el presente del área protegida, el cuidado de la fauna y las tareas que se llevan adelante para sostener el crecimiento turístico sin descuidar los recursos naturales.
Un plan preventivo para el agua
La Administración de Parques Nacionales activó un plan de prevención en 18 áreas protegidas del país, y el Pilcomayo está entre ellas. La intendente explicó que el objetivo es adelantarse a las complicaciones que pueden traer las lluvias y las inundaciones.
"El parque tiene aprobado un plan de trabajo que contempla acciones preventivas para afrontar el fenómeno de El Niño. Estamos comprometidos todos los estamentos: provinciales, municipales y, por supuesto, la Administración de Parques Nacionales", sostuvo.
Por las características del terreno, con bañados y esteros como protagonistas, el escurrimiento del agua resulta clave. Por eso se iniciaron tareas de mantenimiento en los caminos internos, cuneteo y acondicionamiento de alcantarillas. Esas intervenciones apuntan a tres frentes: mejorar la circulación de los visitantes, resguardar los bienes del Estado y garantizar la seguridad del personal que trabaja en el lugar.
Sin alarmas encendidas
Las últimas semanas estuvieron marcadas por las precipitaciones, pero Albornoz aclaró que la situación se mantiene dentro de lo esperable para la zona. "Venimos con agua en el terreno por las semanas de precipitaciones, pero no estamos ante una situación atípica que nos obligue a encender las alarmas o activar medidas extraordinarias de mitigación", afirmó.
Según indicó, tanto la laguna como el río Pilcomayo presentan niveles acordes a esta época del año. Aun así, remarcó la necesidad de sostener las tareas preventivas y el seguimiento de las condiciones ambientales de cara a la evolución del fenómeno climático.
El parque cuenta hoy con 37 agentes y articula acciones con otras áreas protegidas nacionales para reforzar la prevención y reducir posibles impactos.
Ojos puestos en la fauna
La conservación de la biodiversidad es otro de los ejes del trabajo cotidiano. La intendente contó que funcionan programas de monitoreo permanente que permiten observar el comportamiento de las especies y detectar situaciones que demanden intervención.
"Tenemos activos planes y programas de monitoreo constante. Estos controles nos permiten anticiparnos y determinar si existen condiciones que requieran una intervención específica sobre alguna especie", señaló.
Albornoz también se refirió a la aparición de reptiles y otros animales en zonas urbanizadas cuando suben las temperaturas o cambian las condiciones ambientales. Son movimientos que pueden darse de forma natural y que requieren atención, sobre todo en los sectores donde la fauna entra en contacto con la población.
El salto turístico
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue el crecimiento de las visitas. En 2023 el parque recibía alrededor de 2.000 personas al año; hoy la cifra llega a los 10.000 visitantes anuales.
"Es un crecimiento exponencial que no solamente habla de la calidad de la visita, sino también de cómo nos posicionamos en la provincia y en la región con los atractivos que ofrece Formosa", expresó.
La intendente atribuyó ese salto a una mayor difusión turística, a la puesta en valor del área y a las mejoras de infraestructura. Entre ellas destacó la renovación de los miradores y los trabajos para mantener transitables los caminos internos, lo que permite recorrer y disfrutar una superficie más amplia del parque.
Abierto todo el año
Albornoz recordó que el Parque Nacional Río Pilcomayo recibe visitantes todos los días y convocó a los formoseños y a los turistas de otras provincias y países a conocer sus paisajes, su fauna y sus ambientes naturales.
"Los esperamos siempre para que puedan disfrutar del parque. Los formoseños somos muy buenos anfitriones", concluyó.
Entre las tareas preventivas por El Niño y el impulso turístico, el área protegida combina el cuidado de sus recursos con el mantenimiento de la infraestructura, en un contexto de crecimiento sostenido de las visitas.
