El obispo Urbanč llevará hasta el Papa dos imágenes que condensan la fe de la provincia: una Virgen del Valle con una piedra de Andalgalá en su corona y un Esquiú con hábito franciscano. Lo que guarda la cajita que acompaña al Beato es lo que nadie se espera.
La visita del Papa León XIV a la Argentina, que comienza este domingo 8 de noviembre, tendrá un capítulo catamarqueño. El obispo diocesano Mons. Luis Urbanč le entregará dos imágenes religiosas: una de la Virgen del Valle, Patrona de Catamarca y del Noroeste Argentino, y otra del Beato Mamerto Esquiú.
El regalo no es menor para la feligresía local: se trata de llevar la devoción de la provincia hasta el Santo Padre en un año particularmente simbólico para la Iglesia catamarqueña.
El manto de la Madre Morena, bordado con historia
La vestimenta de la Virgen fue confeccionada en el Taller de María, con lo que sus responsables describen como horas de oración, amor y entrega. El conjunto se compone de dos enaguas, el vestido blanco y el manto celeste, todos con detalles bordados.
Entre los elementos que se pueden contemplar en el manto aparecen la rosa celeste, que resalta como un cielo bordado; la gota de agua rodeada de piedras doradas, asociada a un misterio de vida; el escudo pontificio, signo de comunión con el Papa; y los bordados dorados con margaritas que aportan luz y alegría al conjunto.
La corona, en tanto, está hecha de oro y plata y lleva engarzada una piedra de rodocrosita extraída de las minas de Andalgalá, en el departamento del Oeste catamarqueño. Al pie de la imagen se observan la luna y la dedicatoria con remaches de oro.
Quienes confeccionaron las prendas dejaron su mensaje: “La Madre del Valle, nacida de la sencillez de nuestra tierra, lleva en su manto las flores, la esperanza y la fe de un pueblo. Hoy, vestida con amor, se dispone a llegar simbólicamente hasta el Santo Padre, llevando consigo la devoción de Catamarca y el cariño de sus hijos. Que María siga conduciendo nuestros corazones hacia Jesús”.
El Beato Esquiú, en una caja con memoria
El Papa también recibirá una imagen del Beato Mamerto Esquiú sentado, con los atributos de obispo y el hábito franciscano que llevó durante toda su vida.
La figura está resguardada en una cajita de madera revestida con un collage de fotos: la Beatificación celebrada el 4 de septiembre de 2021, la Casa Natal, el antiguo templo de San José de Piedra Blanca —la tierra que lo vio nacer y crecer— y paisajes del departamento Fray Mamerto Esquiú.
Desde la Iglesia catamarqueña remarcan que el obsequio tiene un significado especial en el Año Jubilar por el Bicentenario del Beato, que se celebra en comunión con toda la Iglesia.