El rincón de Neuquén que guarda glaciares, géiseres y una cumbre de 4.709 metros
Neuquén tiene un rincón donde la montaña, el agua caliente y el hielo conviven en un mismo paisaje. Lo que muchos no saben es qué se esconde en su cumbre y por qué dos ríos de la región dependen de ella.
Entre los departamentos de Minas y Chos Malal se esconde un escenario que combina montañas, glaciares, lagunas y aguas termales en un mismo paisaje. Es el Área Natural Protegida Domuyo, un rincón de la Patagonia que sorprende a cada paso y que se puede visitar en cualquier momento del año.
El Domuyo se eleva a 4.709 metros sobre el nivel del mar, una altura que lo convierte en un gigante de la cordillera neuquina. En su cumbre hay glaciares que cumplen un rol clave: son el origen de dos cursos de agua fundamentales para la región, el río Colorado hacia el este y el río Neuquén hacia el oeste.
El espectáculo de las aguas termales
Si hay algo que distingue a este lugar es su actividad geotérmica. Rincones como Las Olletas, Aguas Calientes, Los Tachos, El Humazo y La Bramadora reciben a los visitantes con fumarolas, arroyos, géiseres y vertientes que brotan de la tierra. Un fenómeno natural que pocas veces se puede ver tan de cerca.
La Cordillera del Viento, por su parte, aporta un marco de flora variada donde se destacan los ñires, maitenes, chacayes y radales. La fauna no se queda atrás: cóndores, zorros colorados, pumas, chinchillones y águilas moras habitan este sector de la Patagonia, lo que lo vuelve un punto de interés para los amantes de la observación de aves y la fotografía.
Qué se puede hacer en el Domuyo
Las propuestas son variadas y se adaptan a distintos gustos. Los baños termales son la opción elegida por quienes buscan relajarse, mientras que el trekking y el senderismo permiten recorrer los senderos del área protegida. La observación de flora y fauna completa la oferta, con recorridos pensados para el turismo de naturaleza.
Neuquén ofrece paisajes que cambian según la época, desde la nieve invernal hasta los entornos naturales que sorprenden en cada temporada. El Domuyo es una de esas postales que combinan todos los escenarios en un solo lugar.