El río subió otra vez frente a la costa de Santa Fe y Prefectura ya tiene la marca. El INA habla de dos semanas de crecida y hay barrios costeros que miran el agua con atención. ¿Qué nivel se espera para la segunda semana de noviembre?
El río Paraná sigue subiendo frente a la costa santafesina y la última medición oficial encendió las alarmas de los vecinos de los barrios ribereños. Según el reporte de Prefectura Naval Argentina, el hidrómetro del puerto local marcó 4,61 metros en las primeras horas de este viernes 6 de noviembre.
El dato confirma una tendencia que no es casual: la onda de crecida que atraviesa la Cuenca del Plata se hace sentir con fuerza en el tramo que va de Santa Fe a Rosario, pasando por Paraná. El Instituto Nacional del Agua (INA) advierte que el nivel se mantiene por encima de las medias históricas para esta altura del año.
Qué dicen los números y por qué todavía no hay alerta
Pese a la inquietud que genera ver el agua ganar terreno en sectores costeros vulnerables, la cota actual todavía está lejos del umbral de alerta fijado en 5,30 metros para el puerto de la capital provincial. La distancia es considerable, pero el ritmo de ascenso es lo que mantiene en vilo a los especialistas.
El informe hidrometeorológico del INA es claro sobre el origen del fenómeno: el caudal que llega desde el norte empuja el nivel hacia arriba. Las lluvias registradas en las altas cuencas y el aumento de los vertidos desde la central hidroeléctrica de Yacyretá y la desembocadura del río Iguazú son los factores que explican el comportamiento actual del río.
"Durante los próximos 7 a 14 días se mantendrá la tendencia ascendente en el tramo regional, con niveles que permanecerán en aguas medias altas debido al importante volumen hídrico en tránsito desde la cuenca superior", sostiene el documento técnico del organismo nacional.
Los dos escenarios que maneja el INA
El pronóstico a dos semanas no es lineal. El INA plantea dos alternativas posibles para la evolución del río en el tramo regional:
Crecida prolongada: el ascenso gradual se sostiene sin interrupciones durante los próximos 14 días, lo que llevaría el nivel a marcar nuevos máximos de forma continua.
Meseta en cotas altas: tras alcanzar un nuevo pico máximo hacia la segunda semana de noviembre, el río entraría en una fase de estabilización, pero manteniendo valores elevados.
En cualquiera de los dos casos, el agua no bajaría de forma significativa en el corto plazo.
Qué pasará en Paraná y en la cuenca media
La ciudad de Paraná, ubicada al otro lado del río, también está en la mira. Las proyecciones del INA indican que el cauce principal podría aproximarse o incluso superar levemente su nivel de alerta, fijado en 4,70 metros, durante la segunda semana de noviembre.
Para la cuenca media e inferior del Paraná, en cambio, se esperan precipitaciones de escasa cuantía en los próximos siete días. Eso significa que el comportamiento del río dependerá casi exclusivamente del agua que sigue llegando desde el noreste, sin aportes locales significativos.
La preocupación en los barrios costeros
En Santa Fe, la crecida ya genera inquietud en barrios como Alto Verde, La Guardia y la Vuelta del Paraguayo, donde el avance del agua sobre las zonas bajas es una amenaza concreta cada vez que el río sube.
Sin embargo, los registros actuales se mantienen todavía distantes de los valores de evacuación oficial decretados para el puerto santafesino. La situación, por ahora, es de seguimiento y alerta preventiva, pero el plazo de dos semanas que maneja el INA invita a no relajarse.
Con información del reporte hidrometeorológico del Instituto Nacional del Agua y la medición de Prefectura Naval Argentina.