El temporal les voló el techo mientras trabajaban: "Perdimos todo", dijo la directora del Centro de Equinoterapia
El viento les voló el techo en pleno horario laboral y destruyó las caballerizas de madera, el depósito, la huerta y el bañadero. Nadie salió herido, pero la directora del Centro de Equinoterapia de Misiones ya avisó: "Hay que hacerlas de cero. Perdimos todo".
El temporal que azotó a distintos sectores de Misiones dejó daños de gran magnitud en el Centro de Equinoterapia de la Provincia, donde el viento destruyó caballerizas de madera, el depósito, la huerta y el bañadero. La directora del establecimiento, Carolina Allarague, contó a FM 89.3 Santa María de las Misiones cómo vivieron esos minutos: "Se nos voló el techo literal mientras estábamos adentro".
"El susto fue mayor"
La tormenta llegó en pleno horario laboral, cuando todo el equipo estaba en el predio. "Nosotros estábamos acá porque fue en horario laboral, así que estábamos todos. Por eso, el susto fue mayor", explicó Allarague.
Pese a la violencia del viento, no hubo que lamentar víctimas. "Gracias a Dios todos los caballos, todos los perros y todas las personas que estamos acá estamos a salvo", remarcó la directora.
El balance material, en cambio, es desolador. "Una parte de las caballerizas y, bueno, destruyó todas las caballerizas de madera que tenemos, el depósito, la huerta, el bañadero", detalló.
Seis años de esfuerzo que volaron con las chapas
Allarague puso el acento en lo que costó levantar cada espacio. "Hace 6 años que estamos acá y nos costó muchísimo. Veía volar esas chapas y habíamos hecho por tramos mientras íbamos consiguiendo las chapas, íbamos agrandando, ampliando y techando los boxes de los caballos", relató.
Algunas de esas estructuras cumplían una función clave para los animales que no pueden quedarse dentro de las caballerizas. "Hay que hacerlas de cero. Perdimos todo", lamentó.
Chapas a más de 300 metros y lapachos arrancados de raíz
El equipo todavía no pudo calcular cuánto dinero demandará la reconstrucción porque está concentrado en las urgencias. "No estimamos los números porque estamos abocados a tratar de solucionar las urgencias de los techos que entra agua en la casa del cuidador, en la forrajera donde tenemos el alimento de los caballos", precisó.
La magnitud del fenómeno quedó a la vista con solo mirar el predio. "Las chapas han volado a más de 300 metros de aquí, imagínense, los árboles arrancados de raíz, lapachos de 50, 80 años", describió la directora.
Para Allarague, lo que pasó no fue una tormenta más. "Para mí fue un tornado. Hemos pasado tormentas fuertes acá, pero ninguna como esta", afirmó.
Actividades suspendidas y caballos a salvo
Con el predio cubierto de materiales dispersos, el Centro decidió suspender las actividades de estos días. "Vamos a suspender por cuestiones de seguridad también, porque hay clavos, hay un montón de cosas sueltas en el suelo que los caballos pueden pisar, los mismos chicos también. El lugar no está seguro ahora", justificó Allarague.
La idea es usar estos días para ordenar y despejar el espacio, con la expectativa de retomar la próxima semana si el clima lo permite.
Uno de los pocos motivos de tranquilidad es que los 15 caballos del Centro están bien. Las caballerizas de material no sufrieron daños de consideración y los animales permanecen allí. "Los caballos los tenemos acá. Tenemos las caballerizas de material que por suerte no les ha pasado nada a ese sector", señaló.
Mientras tanto, pueden quedarse temporalmente en el campo. "Ahora han perdido su casa, pero no les pasa nada. Es su hábitat natural y vamos a tratar de reconstruir todo esto lo más rápido posible", sostuvo.
Según la directora, los animales presintieron lo que venía: "Estaban todos más nerviosos un rato antes de que se arme todo". Ya con la tormenta pasada, recuperaron la calma: "Ahora están como si nada hubiera pasado".
Relevamiento y reconstrucción
El Centro funciona bajo la órbita del Ministerio de Salud, y su titular ya fue notificado. "El ministro está al tanto y ha puesto el equipo, el ingeniero y demás que vinieron a hacer un relevamiento hoy a la mañana", indicó Allarague.
Con ese diagnóstico en mano se definirá cómo avanzar en la reconstrucción, que requerirá chapas, madera, postes, instalaciones eléctricas y artefactos. Además, el equipo logró rescatar los equipos que se usan para las terapias. "Por suerte pudimos salvar todos los equipos y los tenemos adentro", contó.
Sobre el cierre, la directora resumió el golpe emocional que significa ver destruido lo construido durante años: "Duele, duele porque ya les digo, cada chapa es un esfuerzo".
"Si bien son cosas materiales, es el esfuerzo y las voluntades de todos los que colaboramos acá y todos los que hace 20 años casi trabajamos en esto y le ponemos mucho corazón. Si no, es imposible. Y bueno, ahora hay que poner más y más corazón", concluyó.

