El último regalo de Patrick Stewart a Marvel que nadie esperaba
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El último regalo de Patrick Stewart a Marvel que nadie esperaba

El estreno de Avengers: Doomsday iba a ser la gran fiesta de Marvel. La noticia del fallecimiento de Patrick Stewart, a los 86 años, lo convirtió en otra cosa: su última aparición en pantalla será también una despedida.

El actor británico falleció a los 86 años en su casa de Los Ángeles por complicaciones derivadas del Alzheimer que se le había diagnosticado tiempo atrás. Su partida, conocida en las últimas horas del jueves, reconfigura por completo la expectativa en torno a Avengers: Doomsday, el estreno más ambicioso de Marvel previsto para mediados de diciembre.

Patrick Stewart construyó una carrera que parecía imposible de encasillar: fue uno de los grandes intérpretes del repertorio de Shakespeare y, al mismo tiempo, se convirtió en una figura central de la cultura popular gracias a dos personajes que lo inmortalizaron en la pantalla grande y chica. Esa dualidad, que en otros artistas hubiera sonado forzada, en él fluyó con una naturalidad envidiable.

Un legado que une a Shakespeare con los superhéroes

Stewart nació como Patrick Hewes Stewart en Mirfield, Yorkshire, al norte de Inglaterra, el 13 de julio de 1940. Hijo de un militar y una trabajadora textil, dejó la escuela a los 15 años para intentar una carrera periodística, pero su vocación teatral pudo más: en 1957 ingresó a la escuela del Bristol Old Vic Theatre, y para costearse un lugar ahorró durante un año entero trabajando como vendedor de muebles.

Su formación clásica lo llevó a ser miembro de la Royal Shakespeare Company desde 1966, y su presencia en versiones memorables de textos clásicos —como el Esperando a Godot que protagonizó junto a Ian McKellen— fue premiada varias veces con el Olivier, la distinción teatral más importante del Reino Unido. En 2010, la reina Isabel II lo nombró caballero de la Orden del Imperio Británico por su contribución artística.

Pero fue su costado lúdico el que lo acercó al gran público. Prestó su voz grave y expresiva a personajes paródicos de su propia historia en series animadas como Los Simpson y Padre de familia, y su último trabajo como actor de voz se puede disfrutar en Las ovejas detectives, disponible en Amazon Prime Video. También se animó a la comedia con papeles como un camarero con ínfulas en L.A. Story, junto a Steve Martin, y un rey Ricardo Corazón de León fuera de todo registro serio en Las locas, locas aventuras de Robin Hood de Mel Brooks.

El profesor Xavier y el capitán Picard: dos íconos que lo trascendieron

Su vínculo con el universo de los X-Men comenzó en 2000, cuando encarnó al profesor Charles Xavier, un genio de la ciencia experto en leer mentes ajenas, fundador y líder de la cofradía mutante. Su enemigo íntimo en la ficción fue Magneto, interpretado por su entrañable amigo Ian McKellen, con quien compartió una amistad indestructible fuera de los sets. Ambos personajes y ambos actores envejecieron juntos, y esa comunión entre el clasicismo shakesperiano y la cultura popular es quizás su mayor legado.

El otro rostro inolvidable que Stewart le dejará a la cultura popular es el capitán Jean Luc Picard, de Star Trek (o Viaje a las estrellas para el público argentino). Entre 1987 y 1994, tomó la posta del elenco original y llevó a La nueva generación a ser reconocida como la primera gran heredera de aquellos pioneros de la aventura interestelar. Picard era la antítesis del temperamental James T. Kirk de William Shatner: mucho más formal, juicioso y calmo, con pocas ganas de dejar el puente de mando de una nave dedicada a la exploración de nuevos mundos.

Stewart interpretó a Picard en 178 episodios y cuatro películas. La popularidad de su personaje fue tal que en 2020 reapareció como un comandante anciano en Star Trek: Picard. La crítica de LA NACION destacó en su momento que los diálogos sobre cerebros positrónicos sonaban graves y naturales en su voz, mientras que en sus interlocutores parecían infantiles y forzados. En 2018, al anunciar su regreso, resumió su filosofía: «Me siento preparado para volver a él por las mismas razones que llevaron a tantas personas a seguir el ejemplo de Picard y emprender un camino en los campos de la ciencia, la exploración y el liderazgo. Quiero investigar y explorar cómo mi personaje iluminará estos tiempos frecuentemente oscuros en los que vivimos».

Un fanático del fútbol y un encuentro con Messi

Lejos de los sets, Stewart era un apasionado del Huddersfield, el club más importante de su terruño natal, que actualmente milita en la tercera división del fútbol inglés. Ese fervor lo llevó a tener otro ídolo: Lionel Messi. Ambos se encontraron en 2017 en una ceremonia de premios de la FIFA, y Stewart inmortalizó el momento con una foto en sus redes sociales. «Esta mano estuvo en la mano de Lionel Messi, no particularmente porque yo quería conocerlo, sino por mi esposa. Lionel Messi la hizo fanática del fútbol», contó en referencia a la cantante Suzie Ozell, su tercera y definitiva compañera, con quien se unió en 2013 en una ceremonia oficiada por McKellen. Antes estuvo casado con la coreógrafa Sheila Falconer, con quien tuvo a sus hijos Sophie y Daniel, y con la productora Wendy Neuss.

Su aparición póstuma en Avengers: Doomsday, prevista para mediados de diciembre, será el último aporte al cine de un actor exquisito y distinguido. Marvel, que soñaba con un regreso a lo grande, deberá conformarse con despedirlo entre la nostalgia y el duelo.

I met a God tonight! #LeoMessi #TheBest FIFA Football Awards 2017 pic.twitter.com/S0mne74jLm

— Patrick Stewart (@SirPatStew) October 23, 2017
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