El Vaticano pidió olivos mendocinos para la misa del Papa en Buenos Aires y ya tienen destino: el escenario y una de las avenidas más transitadas de la ciudad. La logística para trasladarlos arranca en las próximas horas y hay un detalle que pocos anticipaban.
La visita del papa León XIV a la Argentina sumará un condimento mendocino que va más allá del vino. Según trascendió, el Vaticano habría solicitado olivos de Mendoza y San Juan para montar la escenografía de una de las misas que el Sumo Pontífice celebrará en Buenos Aires.
El dato lo dio a conocer el periodista Eduardo Feinmann en su programa de Radio Mitre. "Me contaron que van a traer infinidad de olivos de San Juan y de Mendoza que van a estar sobre el escenario y sobre Avenida del Libertador. Es un pedido del propio Vaticano y van a estar llegando en las próximas horas", relató el conductor.
Un símbolo con peso propio
La elección no parece casual. En la Biblia, el olivo es una de las especies con mayor carga espiritual: se lo asocia a la paz, la esperanza, la bendición, la prosperidad y el vínculo con Dios.
La tradición lo presenta como la imagen de una vida arraigada en la fe, que resiste las tormentas, vuelve a florecer después de las dificultades y da frutos incluso en los momentos más adversos. Ese simbolismo sería el que el Vaticano busca llevar al escenario de la celebración.
Mendoza ya tenía su lugar en la liturgia
La presencia mendocina en la visita papal no se limita a los árboles. El vino Don Bosco, elaborado en la histórica bodega de la comunidad salesiana de Rodeo del Medio, en Maipú, fue elegido para acompañar una de las celebraciones religiosas que presidirá León XIV durante su próxima visita al país.
El protagonista será el Don Bosco Licoroso Especial, un vino que nació hace más de un siglo ligado a las celebraciones religiosas y que conserva hasta hoy una fuerte conexión con la historia educativa y vitivinícola de la zona.
Sus características están pensadas justamente para el uso litúrgico. Se trata de un vino dulce, licoroso y de tonalidad naranja brillante, elaborado para ofrecer un sabor amable y, al mismo tiempo, evitar que su coloración manche los elementos que se utilizan durante las ceremonias.
Con los olivos en camino y el Don Bosco ya designado, Mendoza se prepara para decir presente en una de las visitas papales más esperadas de los últimos años.
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