Empezó a jugar en abril de 2025, casi desde cero. Un año después, Jorge Krum Vélez volvió de un torneo internacional con un trofeo que pocos esperaban a su edad... y no fue el único de octubre.
Jorge Krum Vélez tiene 10 años y en octubre se subió al podio en tres competencias distintas: dos en el norte argentino y una en Bolivia. El jujeño, que arrancó a mover piezas en abril de 2025, se quedó con el título del Aniversario de Atahualpa en Salta y repitió la consagración en certámenes de Orán y Tarija.
El dato que más llama la atención no es la cantidad de trofeos, sino la velocidad con la que llegaron. En poco más de un año de práctica, el chico ya compite de igual a igual frente a jugadores de categorías superiores y se anima a medirse con campeones de otras divisiones.
Un triplete que armó en un solo mes
Jorge repasó sus últimas presentaciones con entusiasmo y sin vueltas. "Metí un triplete en octubre. El primer torneo fue un blitz internacional en Tarija, en Bolivia. El segundo fue en Orán, que juntaron todas las categorías, sub-10, sub-12 y sub-14. Y yo salí primero en la tabla general", contó.
En Orán no solo se impuso en la clasificación general: dejó atrás a rivales que habían ganado en sus propias franjas etarias. "Le gané al campeón de la sub-10, le gané al campeón de Orán, le gané al campeón de la sub-12 y al campeón de la sub-14", detalló.
La tercera conquista del mes llegó en tierras salteñas, donde se consagró bicampeón del torneo Aniversario de Atahualpa. Así, entre Bolivia y el norte argentino, octubre terminó con tres primeros puestos en el bolsillo.
De cero a los trofeos en poco tiempo
Lo que más sorprende de su recorrido es el punto de partida. Según relató, aprendió desde cero en abril de 2025 y enseguida encontró en el ajedrez una pasión que lo acompaña todos los días.
Sobre las dificultades que puede presentar el juego, el niño tiene su propia receta. "Si vos estás recién empezando te parece difícil, claro. Pero si lo tomás tranquilo y fácil, te puede salir ganar trofeos, jugar", expresó.
Para mejorar su rendimiento combina tres rutinas: resolver ejercicios de táctica, estudiar aperturas y disputar partidas. "Mi clave para ganar y para jugar mejor es hacer táctica, jugar partidas. Porque acá en Jujuy lamentablemente no hay partidas, no hay torneos", señaló, y dejó al descubierto una dificultad concreta que encuentra en su provincia.
Viajar en familia, la otra pasión
Más allá de los resultados, Jorge disfruta del ajedrez por lo que le permite vivir fuera del tablero. "Lo que más me gusta del ajedrez es viajar con mi familia, viajar con mi profe, con mi papá, con mi mamá, con mi abuela. Viajar a los torneos, disfrutar jugando, conocer gente", manifestó.
El juego también se cuela en su rutina doméstica. En casa suele practicar con su padre, con quien comparte partidas y pone a prueba lo aprendido. "Sigo jugando con mi papá. Mi mamá jugaba, pero como tiene trabajo y otras cosas que hacer, no juega tanto. Muchas veces juego con mi papá. También le gano", contó entre risas.
Lo que le dejó el ajedrez
Para Jorge, la disciplina excede ampliamente la competencia. Asegura que le permitió desarrollar habilidades que también aplica en otros terrenos de su vida. "El ajedrez me dio felicidad, me dio inteligencia, me dio muchas cosas más. Como concentración", expresó al hablar de lo que aprendió desde que empezó a jugar.
Con tres títulos en octubre y experiencias dentro y fuera del país, el pequeño ajedrecista ya tiene definido su objetivo para los próximos años. "Mi sueño con el ajedrez y en la vida es mejorar", concluyó.