El informe del Ipec deja al descubierto quiénes sostienen el trabajo informal después de los 60 en Misiones y cuántos quedan afuera de la jubilación. La brecha entre varones y mujeres no es la que muchos imaginan.
En Misiones, las mujeres mayores de 60 años son el 81,5% de las personas que trabajan en la informalidad, según el último Dossier Estadístico del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec), elaborado con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al tercer trimestre de 2025.
La cifra contrasta con lo que ocurre en el empleo formal: allí los varones concentran el 69,2% de los puestos ocupados. Es decir, la informalidad entre los adultos mayores tiene rostro de mujer, mientras que el trabajo registrado sigue mayoritariamente en manos de hombres.
El documento del Ipec también revela otro dato que preocupa: más de la mitad de las personas en edad jubilatoria de la provincia no cobra jubilación ni pensión. Poco más del 54% de ese grupo queda fuera del sistema previsional.
Más formación, pero menos acceso al empleo
Las mujeres mayores de Misiones tienen niveles de formación superior o universitaria más altos que los varones de su misma edad. Entre las ocupadas, el 27,1% alcanzó estudios superiores o universitarios, completos o incompletos, frente al 22,6% de los varones ocupados.
Sin embargo, ese mayor nivel educativo no se traduce en mejores condiciones laborales. El informe aclara que la formación, por sí sola, no explica por qué hay más mujeres en el mercado informal.
La participación laboral también muestra una brecha marcada. En el tercer trimestre de 2025, el 37,1% de los varones de 60 años y más estaba ocupado, mientras que entre las mujeres de la misma franja la proporción era del 16,6%. Son 20,5 puntos porcentuales de diferencia.
Del otro lado, la población inactiva llegaba al 83,4% de las mujeres y al 62,1% de los varones. La desocupación era del 0,8% entre los hombres y no se registraron mujeres desocupadas en ese grupo durante el período relevado.
El perfil educativo de los ocupados
Entre las mujeres mayores que trabajan, el 32,6% tenía el primario completo, el 23,3% había terminado estudios superiores o universitarios y el 17% contaba con el primario incompleto. En total, el 43,7% había completado al menos el nivel secundario.
Entre los varones ocupados, el 47,3% tenía el primario completo, el 17,4% había finalizado el secundario y el 13,4% contaba con estudios superiores o universitarios completos. El 40% había completado al menos el secundario.
El informe señala que las tasas de actividad son más altas entre quienes alcanzaron niveles educativos superiores, sobre todo entre los que tienen estudios universitarios completos o incompletos. Aun así, los varones registraron mayores tasas de actividad que las mujeres en todos los niveles educativos considerados.
La feminización de la vejez
El trabajo del Ipec incorpora el concepto de feminización de la vejez. Al revisar el perfil demográfico de la población mayor, el 12% eran varones y el 15,7% eran mujeres. La diferencia se repite en los distintos grupos de edad: entre los 60 y 74 años se encontraba el 11,5% de las mujeres y el 8,5% de los varones, mientras que en el segmento de 75 años y más las proporciones eran del 4,2% y el 3,5%, respectivamente.
Previsión y salud: las cuentas pendientes
El acceso a la seguridad social es uno de los puntos más sensibles del relevamiento. En el tercer trimestre de 2025, apenas el 45,6% de la población en edad jubilatoria de Misiones contaba con cobertura previsional. El 54,4% restante no percibía jubilación ni pensión.
Desagregado por sexo, el 46,4% de los varones de 65 años y más tenía cobertura previsional, mientras que entre las mujeres de 60 años y más la proporción era del 45,1%. La diferencia entre ambos grupos era de apenas 1,3 puntos porcentuales. La medición toma edades de referencia distintas: 65 años para los varones y 60 para las mujeres.
En materia de salud, el 90,2% de la población en edad jubilatoria contaba con obra social, medicina prepaga o plan público. La cobertura era mayor entre las mujeres de 60 años y más (92,4%) que entre los varones de 65 y más (87%), con una diferencia de 5,4 puntos. El 9,8% restante no tenía ninguna de esas modalidades.