El Registro de Adopción de Salta tiene familias anotadas, pero casi ninguna está dispuesta a recibir a un adolescente. Y el dato que más preocupa no es la cantidad de postulantes: es lo que pasa con los chicos que cumplen 18 sin haber encontrado un hogar.
El Registro de Adopción de Salta atraviesa un momento particular: hay menos familias dispuestas a adoptar y casi ninguna está abierta a recibir a un adolescente. Así lo confirmó Matías Palomo, coordinador de la Secretaría Tutelar y del equipo interdisciplinario del organismo, quien detalló el panorama actual de la provincia.
"Hoy tenemos como 16 legajos de familias inscriptas en toda la provincia y aproximadamente unas 8 familias en evaluación", precisó el funcionario. La particularidad que más preocupa aparece cuando se mira el perfil de esos postulantes: la mayoría se anota para adoptar a un niño o una niña, y solo uno o dos legajos tienen disponibilidad para dos hermanos.
El dato más duro lo aportó el propio Palomo: "No menciono adolescente en esta oportunidad porque no tenemos inscritos para adolescentes". Es decir, no hay ninguna familia en condiciones de adoptar a un joven mayor de 12 años.
Las convocatorias públicas, la salida para los que más esperan
Frente a este escenario, el coordinador remarcó la importancia de las convocatorias públicas, pensadas justamente para encontrar familias para aquellos chicos que llevan más tiempo aguardando una oportunidad de integración familiar.
En ese sentido, explicó cómo se reorganizan las prioridades cuando aparece una postulación de este tipo: "Cuando una familia se presenta, el trámite de quien está haciendo el trámite ordinario pasa como a un segundo plano y se le da absoluta prioridad a la familia que se postula en una convocatoria porque llevan mucho más tiempo esperando una familia".
El balance de 2025 que sorprendió al equipo
Más allá de la baja en la cantidad de inscriptos, Palomo destacó los resultados del año pasado, cuando las incorporaciones familiares superaron todas las previsiones. "El año pasado, rompiendo todas las previsiones que teníamos, tuvimos 50 chicos y chicas que se incorporaron a familias por vía adoptiva", afirmó.
Según detalló, esos procesos involucraron a 40 legajos del registro. También subrayó el trabajo conjunto con los profesionales de los servicios de Psicología y Servicio Social del interior provincial, que acompañan tanto las evaluaciones como los procesos de adopción.
Qué pasa cuando cumplen 18 años sin una familia
Consultado sobre la situación de los adolescentes que alcanzan la mayoría de edad sin haber sido adoptados, Palomo explicó que, al adquirir plena capacidad jurídica, el Estado ya no puede mantener la misma tutela que ejercía durante su minoría de edad.
"El problema con esto es que no hay nada en términos conductuales, en términos evolutivos que diferencie a un pibe de 17 y a un pibe de 18", señaló, al advertir que cumplir años no significa estar preparado para afrontar una vida independiente.
En esa línea, remarcó que incluso los jóvenes que crecieron con sus familias suelen necesitar acompañamiento para sostenerse económicamente y tomar decisiones. "Mucho más a veces chicos y chicas que llevan un tiempo institucionalizados y que de pronto se encuentran con que ya el Estado no puede seguir ese proceso de acompañamiento", expresó.
Palomo mencionó que existen políticas públicas como el Programa de Acompañamiento para el Egreso (PAE), aunque consideró que pueden resultar insuficientes frente a las dificultades actuales. "Son muchas veces situaciones que se quedan cortas ante contextos como el que vivimos actualmente, donde el mercado laboral está particularmente complicado y donde todos necesitamos una red de apoyo", sostuvo en diálogo con FM Aries.