Grasso apuntó contra la SAU y advirtió que el comercio santacruceño «se está muriendo»
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, encendió la alarma por el cierre de comercios y PYMES en Santa Cruz y apuntó contra una empresa mixta con respaldo provincial que, según él, está acelerando la debacle. El número de desempleados que dio y la caída de inversiones que citó cambian el panorama para los santacruceños.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, encendió la alarma sobre la situación económica de Santa Cruz y apuntó directo contra el Gobierno Provincial por la competencia que, según él, está asfixiando al comercio local. «Los negocios que están quedando trabajan al mínimo o a pérdida, porque no hay consumo», disparó.
En ese marco, el jefe comunal sostuvo que la provincia necesita un cambio de rumbo para recuperar la actividad: «Por ello necesitamos otra Santa Cruz en donde haya seguridad jurídica y reglas claras que den previsibilidad a los inversores, algo que no está ocurriendo en nuestra provincia, en donde las inversiones se van y el empleo cae».
Los números que preocupan
Grasso fue contundente al señalar el impacto de las políticas nacionales y provinciales sobre el entramado productivo santacruceño. Según dijo, desde que asumieron Vidal y Milei cerraron 379 empresas y hay 15.280 desempleados en el territorio.
«El ajuste lo están pagando empresarios, Pymes, comercios y trabajadores, mientras la casta se va a París a simular beneficios que nunca llegan», lanzó el intendente, marcando un contraste directo entre la realidad que atraviesan los sectores productivos y los viajes de la dirigencia política.
La inversión extranjera, en caída
El jefe comunal fue más allá y puso el foco en la falta de inversiones genuinas. Recordó que desde 2023, y pese al «supuesto superávit fiscal», la inversión extranjera en el país se derrumbó. Para respaldar su afirmación citó a la consultora Invecq, que sostiene que entre 2023 y el primer semestre de 2026 la inversión extranjera cayó un 13% por debajo de lo que había en 2023.
«Entonces, ¿cuál es el beneficio para la gente, si no hay inversión real ni generación de empleo genuino?», se preguntó Grasso, dejando en evidencia su cuestionamiento a la política económica que se aplica en el país.
El rol de la SAU y la competencia desleal
Uno de los puntos más duros de su mensaje fue contra el Gobierno Provincial, a quien acusó de poner a competir a una empresa mixta con espalda estatal de manera «totalmente desleal».
Según el intendente, esa situación «está acelerando el cierre de comercios, condicionando el consumo y sepultando definitivamente la actividad comercial en todo el territorio». La referencia apunta a la Sociedad Anónima Unipersonal (SAU) que, con respaldo estatal, estaría desplazando a los comercios tradicionales de la provincia.
«Otra Santa Cruz es posible»
Lejos de quedarse en el diagnóstico, Grasso planteó una salida: «Hay que construir otra Santa Cruz, con reglas claras para todos, porque la volatilidad y la incertidumbre que hay hoy en la provincia espanta a los inversores».
Y aclaró que su propuesta no implica entregar los recursos naturales ni flexibilizar su cuidado: «No se trata de regalar la tierra o de flexibilizar el cuidado de nuestros recursos naturales, se trata de buscar estabilidad y reglas claras». Para el intendente, ese es el camino para que las inversiones regresen y el empleo vuelva a crecer en Santa Cruz.