Intentaron entrar a un almacén de Las Heras: los vecinos ya vieron las cámaras y piden ayuda
Dos personas golpearon la puerta de un almacén de Las Heras y estuvieron a punto de entrar. Las cámaras mostraron algo que la familia no esperaba y ahora piden ayuda a los vecinos.
La tranquilidad de un domingo a la noche en Las Heras se rompió a golpes. Dos personas intentaron derribar la puerta del almacén La Toscana, pero la reacción de quienes estaban en la casa de al lado los obligó a escapar sin nada.
El episodio ocurrió cuando los dueños del comercio, un emprendimiento familiar, estaban de viaje fuera de la ciudad. En la vivienda lindera, que se comunica con el local por una puerta interna, se encontraba uno de sus hijos junto a un grupo de amigos.
Como la casa tenía ocupantes, la alarma del negocio no estaba activada: la idea era permitir el paso normal entre los ambientes. Esa rutina se cortó de golpe cuando desde el sector comercial llegaron ruidos fuertes, como si alguien golpeara y empujara la puerta de acceso.
El joven y sus amigos abrieron la puerta interna y salieron. Al ver que había gente adentro, los dos intrusos abandonaron el intento y huyeron a pie por las calles del barrio.
Las cámaras revelaron un recorrido previo
La familia revisó después las grabaciones del sistema de seguridad privado. Ahí apareció un dato que encendió las alarmas: antes de atacar La Toscana, la misma dupla había intentado forzar la entrada de la Rotisería Mana, ubicada a solo una cuadra.
Al no poder entrar, siguieron caminando por la zona. Las imágenes los muestran tocando rejas, mirando con atención las fachadas de las casas y siguiendo los movimientos del vecindario. Recién después fueron contra el almacén.
Con la denuncia ya radicada en la comisaría local, los damnificados decidieron difundir el caso y compartir los videos. Piden la colaboración de los vecinos para identificar a los sospechosos.
«Somos laburantes»
El mensaje de la familia mezcla bronca y cansancio. «Somos laburantes que nos levantamos todas las mañanas para poder darle de comer a nuestros hijos», expresaron, según consignó La Opinión Austral.
Los comerciantes también remarcaron un punto que, dicen, vuelve más absurdo el ataque: en el local no guardan dinero en efectivo ni objetos de valor. Como ejemplo, contaron que el sábado habían facturado alrededor de 25 mil pesos, pero ni esa suma estaba en la caja. Todas las transacciones se hacen de manera virtual, por transferencias y aplicaciones digitales.
El caso, que no terminó en robo, dejó una familia golpeada por la angustia y una comunidad santacruceña que sigue con atención las imágenes difundidas.