Axel Kicillof llegó a Palpalá, llenó el club Altos Hornos Zapla y apuntó contra el Gobierno nacional. Pero cuando habló de cómo piensa responder al oficialismo, eligió un "arma" que no tiene nada que ver con las redes.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof desembarcó en Jujuy y cerró su visita con un acto multitudinario en Palpalá. Fue este viernes, en la cancha de básquet del Club Atlético Altos Hornos Zapla, después de una agenda institucional que lo llevó primero por la capital provincial.
Dirigentes, gremialistas y referentes del peronismo local colmaron el estadio. Allí el mandatario cuestionó las medidas del Gobierno nacional y llamó a reforzar la organización de cara al futuro político.
Duro ataque al modelo económico
Ante la militancia jujeña, Kicillof trazó un diagnóstico del país: "hace 3 años que gobierna la ultraderecha, que gobiernan las corporaciones, que gobiernan los poderes internacionales".
Después apuntó directo a quienes votaron al oficialismo: "aquellos que votaron a Milei, aquellos que le pusieron el voto, no tengo ninguna duda que hoy saben bien que esta es la estafa electoral más grande de la historia".
El gobernador enumeró las consecuencias que, según su lectura, dejaron las políticas vigentes: "jubilaciones por el piso", "sueldos bajos", un "desastre de tarifazos" y más endeudamiento. Y advirtió que ese combo golpea a los sectores productivos de la zona, entre ellos los productores de tabaco y caña, además de pequeños comerciantes, docentes, estudiantes e investigadores de todo el país.
Federalismo y el litio como bandera
Al referirse a las economías regionales, el mandatario fue tajante: "en Argentina nadie se salva solo, que no hay solución de ninguna provincia sin que cambie la política nacional".
Puso el foco en los recursos estratégicos de la región, como el litio, y remarcó que extraer la riqueza no alcanza. "Tenemos los recursos naturales como el litio, pero no alcanza con tener riqueza natural, ni siquiera con sacarla de abajo de la tierra. Lo que hace falta es que esa riqueza y esos recursos se llenen de trabajo argentino, se llenen de ciencia argentina, se llenen de producción nacional y se llenen de nuestro valor agregado", expresó.
Cómo imagina la construcción opositora
De cara al futuro y a la articulación con otros espacios, Kicillof planteó que la alternativa debe armarse de abajo hacia arriba: "la tenemos que hacer desde abajo para arriba y desde la periferia para el centro".
Sobre el peso de las herramientas tecnológicas y comunicacionales del oficialismo, contrapuso la calle y la organización territorial: "nos dicen que manejan las redes, que manejan los algoritmos, que manejan los recursos tecnológicos, económicos y financieros".
Y cerró ante el estadio repleto con la frase que más aplausos se llevó: "Yo le quiero contestar con el arma más poderosa, con la fuerza más grande que hay, que se llama la militancia del pueblo".