Una de las dos Hilux que trasladarán al Papa ya está en Buenos Aires. La otra permanece bajo custodia de Gendarmería en Córdoba, a la espera de los días clave de la visita. ¿Qué adaptaciones les hicieron?
Toyota Argentina dio a conocer este lunes una de las dos unidades que el papa León XIV utilizará para movilizarse durante su próxima visita al país. Se trata de una Hilux adaptada como papamóvil, construida sobre la base de la camioneta que se produce en la planta bonaerense de Zárate.
La presentación formal tuvo lugar en el concesionario Kansai de la Ciudad de Buenos Aires. Participaron el presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas, y el nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, quien representó a la Santa Sede en el acto.
El vehículo exhibido quedará afectado a las actividades del pontífice en Buenos Aires. La segunda camioneta, en cambio, ya fue trasladada a Córdoba y permanece bajo custodia de la Gendarmería Nacional hasta que se inicien los actos oficiales.
El viaje de León XIV está agendado para los días 8 al 11 de noviembre. Para esos desplazamientos, la automotriz donó dos unidades que fueron intervenidas según las exigencias que fijó el Vaticano.
Así se transformaron las Hilux para el Papa
Los dos vehículos parten de la pick-up de producción nacional, pero recibieron modificaciones puntuales para cumplir su nueva función. La tarea estuvo a cargo de Vallé Equipamientos, firma especializada en carrozado y equipamiento vehicular con plantas en Buenos Aires y Córdoba, y con certificación de Toyota Motor Corporation de Japón.
En la operación también intervino la empresa de logística Furlong, encargada del traslado de las unidades, mientras que el concesionario Kansai se ocupó de la coordinación institucional con la Santa Sede y la Conferencia Episcopal Argentina.
Hasta el momento, la automotriz no difundió imágenes completas de los vehículos, por lo que aún no se conocen en detalle todos los aspectos de su configuración. La base mecánica es la de la camioneta nacional, aunque las adaptaciones responden a necesidades de seguridad, visibilidad y traslado propias de este tipo de unidades.
El antecedente cordobés de los papamóviles de Juan Pablo II
La participación de Córdoba en este proyecto tiene un paralelo con la historia de la industria automotriz argentina. Cuando Juan Pablo II visitó el país en abril de 1987, Renault adaptó una unidad de la Trafic en su planta de Santa Isabel, en la capital provincial.
Esa transformación incluyó una estructura especial en la parte trasera, con paneles de protección y un espacio destinado a trasladar al pontífice y a sus acompañantes. El vehículo se usó durante las actividades que el Papa desarrolló en Córdoba y hoy se conserva en el Museo de la Industria de la ciudad.
En aquella misma visita también se empleó un vehículo armado sobre la base de una Chevrolet C-10, adaptado por SEVEL Argentina. Esa unidad se encuentra actualmente en el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, en Luján.
Casi cuatro décadas después, una nueva adaptación automotriz hecha en el país vuelve a formar parte de los preparativos para la llegada de un Papa. Esta vez el protagonista es la Toyota Hilux, una de las camionetas de producción nacional más importantes, con una unidad destinada a Buenos Aires y otra que aguarda en Córdoba.