La Corte le dio un salvavidas al Gobierno y desactivó una jugada que le podía costar caro en el Congreso
La Corte le puso un freno provisorio a la venta de tierras a extranjeros justo cuando los aliados del Gobierno se preparaban para votar con la oposición. La medida le cambia el tablero a la Casa Rosada, que ahora apunta a otro objetivo.
La Corte Suprema restableció de manera provisoria las restricciones a la venta de tierras rurales a extranjeros y le quitó al oficialismo un problema que amenazaba con abrirle una nueva derrota parlamentaria. La decisión llegó justo cuando los aliados habituales del Gobierno estaban dispuestos a acompañar a la oposición en el Congreso para recuperar esos límites.
El origen del conflicto estaba en el artículo 154 del DNU 70/2023, que derogó la Ley de Tierras. Con esa jugada, quedaron sin efecto las restricciones específicas que la norma fijaba para la compra de campos por parte de extranjeros.
Ese aspecto de la política libertaria nunca convenció al PRO, a la Unión Cívica Radical ni a otros sectores que suelen votar con el Gobierno. Los aliados estaban dispuestos a dar quórum en la sesión que la oposición convocó para la semana próxima, con la idea de avanzar contra la derogación y volver a poner límites a esas operaciones.
El plan que tenía Menem para evitar otra derrota
La amenaza había obligado al oficialismo a moverse. La estrategia era impulsar una norma que recuperara ciertas restricciones y acercara posiciones con los bloques dialoguistas. Martín Menem, presidente de la Cámara Baja, estaba dispuesto a ceder para que esa diferencia no terminara en un nuevo traspié en el recinto.
Ahora, la Corte le simplificó el trabajo. Con una medida cautelar interina, suspendió los efectos del artículo que derogaba la ley y repuso sus restricciones. La resolución tiene carácter provisional: no es una definición de fondo sobre la constitucionalidad de la derogación.
Pero su efecto político es inmediato. El Gobierno encuentra una salida para una discusión que amenazaba con dividirlo de sus aliados y facilitarle a la oposición los votos necesarios para avanzar en el recinto.
El objetivo de fondo: eliminar las PASO
La prioridad de la Casa Rosada es no quedar trabada en este tipo de controversias. La compra de tierras por extranjeros era uno de esos frentes; la discapacidad es otro asunto en el que el oficialismo también está dispuesto a hacer concesiones.
El objetivo central es avanzar con la derogación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para eso, necesita ordenar su relación con los aliados y reducir las discusiones que le consumen margen de negociación parlamentaria.
En ese escenario, el fallo descomprime el conflicto por las tierras. La restitución provisoria de las restricciones atiende el punto que preocupaba a los dialoguistas y baja la presión sobre el oficialismo para ofrecer una solución legislativa inmediata.
Cómo votó la Corte y qué lugar ocupa Mahiques
La decisión se tomó por cuatro votos contra uno. La mayoría estuvo integrada por Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y los conjueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci. Carlos Rosenkrantz votó en disidencia. El expediente fue enviado al juzgado federal de Bariloche para que continúe su trámite.
Según pudo saber TN, Rosenkrantz diferenció la situación de la asociación ambiental demandante de la del Centro de Excombatientes Islas Malvinas (CECIM), pero consideró que la Corte no estaba habilitada para disponer una cautelar, aunque fuera transitoria. Su posición era remitir la causa a Bariloche sin establecer una protección mientras se tramitaba el reclamo. En la práctica, esa alternativa habría mantenido operativa la derogación de la Ley de Tierras.
La integración del tribunal también aporta un elemento a la lectura política del fallo. Pérez Curci es discípulo de Carlos Mahiques, juez de la Cámara Federal de Casación Penal. Ese vínculo permite interpretar su participación como una señal del peso de Mahiques en el ámbito judicial.
Desde esa perspectiva, la resolución muestra la influencia del camarista para contribuir a una salida que beneficia políticamente al Gobierno. La Corte repuso las restricciones que el oficialismo había eliminado, pero, al mismo tiempo, le quitó presión en una disputa con sus propios aliados y le permitió concentrarse en la agenda que busca impulsar.