La costa rionegrina ya empezó a soldar el caño que la unirá con Vaca Muerta y el movimiento se siente en el puerto y en los frentes de obra. La obra tiene fecha de cierre y un dato que cambia las cuentas de la provincia.
San Matías Pipeline (SMP) puso en marcha la soldadura automática de los caños del gasoducto que llevará gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías. La primera unión se hizo en el frente Spread Sur, en el kilómetro 223,1, cerca del cruce con el río Negro.
La obra tiene un objetivo claro: enlazar la producción no convencional neuquina con las unidades flotantes de licuación de Southern Energy (SESA) apostadas en la costa atlántica rionegrina.
El gobernador Alberto Weretilneck y el CEO de SESA, Rodolfo Freyre, siguieron en persona el arranque de las tareas.
Cómo se unen los caños
El sistema trabaja en dos etapas, una interna y otra externa, sobre una cañería de 36 pulgadas de diámetro. A lo largo de toda la traza está previsto completar unas 39.334 soldaduras.
Freyre destacó que el inicio “en los plazos previstos” consolida el desafío de “conectar el potencial de Vaca Muerta con el mercado global de GNL, posicionando a la Argentina como un proveedor clave de energía confiable para el mundo”.
Weretilneck, por su parte, habló de “otro paso concreto para conectar Vaca Muerta con nuestra costa y llevar la energía argentina al mundo”. Y agregó: “Esta transformación ya se ve en el puerto, en el movimiento de los caños y en los frentes de obra. Llegar hasta acá requirió planificación, trabajo conjunto y una Provincia que ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y cumple sus compromisos”.
Cuánto cuesta y cuándo termina
La inversión estimada ronda entre US$1.200 y US$1.300 millones, con finalización prevista para el segundo trimestre de 2028. Para financiarla, SMP cerró un préstamo sindicado de US$900 millones bajo la modalidad project finance, estructurado por Citi, J.P.Morgan, Santander e Itaú junto a BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China. El resto se cubre con aportes de capital de las accionistas.
En empleo, el proyecto ya generó 170 puestos directos y sumó 98 proveedores rionegrinos en transporte, herramientas, indumentaria, campamento y salud. Las compras a firmas de la provincia en esta etapa llegan a $43.790.064.005. El pico de construcción, estimado para marzo de 2027, debería alcanzar unos 1.335 empleos directos e indirectos.
El recorrido, kilómetro por kilómetro
La traza total son 472 kilómetros: 28,5 en Neuquén y 443,5 en Río Negro. El caño sale de la planta de Tratayén, en Neuquén, y termina en la planta compresora San Antonio Oeste de SESA.
Al 31 de octubre se contabilizaban 280 kilómetros de apertura de pista, 81 de zanjeo y 39 de desfile de cañería.
La capacidad de transporte será de 27,7 millones de m³/día de gas natural. La cañería la provee Welspun Corp. Limited (India), con 12 cargamentos que ingresan por el Puerto de San Antonio Este; al 31 de octubre ya se habían descargado 4 embarques, equivalentes a 13.140 caños.
El traslado desde el puerto lo hace la Cooperativa Rioquén de Río Negro, con un promedio cercano a los 50 retiros diarios hacia las áreas de acopio.
La planta compresora, en Allen, tendrá 69.000 HP instalados mediante tres turbocompresores (dos en operación y uno de reserva) de Nuovo Pignone International (Baker), con obras a cargo de OPS.
El tendido principal lo ejecuta la UT Sicim-Víctor Contreras, con gerenciamiento conjunto de PAE e YPF y supervisión de campo de IEB Construcciones.
Quiénes están detrás
SMP es un consorcio con Pan American Sur (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar FLNG (10%), la misma composición accionaria de SESA. El esquema de licuación en Río Negro se completa con los buques flotantes «Hilli Episeyo» y «Esperanza», que empezarían a operar en 2027 y 2028 respectivamente.