Una inglesa de 26 años llegó de visita en 1936 y una vista del lago Lácar la convenció de quedarse. Lo que construyó en esa ladera cumple 90 años y todavía se puede visitar.
Renée Dickinson llegó a San Martín de los Andes en 1936 para visitar a su hermano y encontró un claro frente al lago que la convenció de quedarse. Allí imaginó una casa de té que abrió en 1939 y que este noviembre celebra nueve décadas.
Por entonces, la localidad cordillerana era apenas un pueblo de montaña. El turismo daba sus primeros pasos y el paisaje que hoy recibe a visitantes de todo el mundo todavía conservaba su costado salvaje. En ese contexto, la joven inglesa de 26 años decidió que ese era el lugar donde quería vivir.
La historia familiar reconstruye el momento: durante una caminata por la ladera que mira al Lácar, Dickinson llegó a un claro desde donde el lago se veía de extremo a extremo. No necesitó más. Consiguió el terreno y se propuso levantar una casa para ella y para recibir gente.
Una apuesta a futuro en la Patagonia
Construir en ese rincón patagónico a fines de los años treinta no era sencillo. Significaba imaginar un destino turístico cuando el turismo todavía era una promesa lejana. La casa de té abrió en 1939, dos años después de la creación de la reserva nacional Lanín y seis antes de que la zona se convirtiera en Parque Nacional.
Arrayán nació a la par de los primeros esbozos de la organización turística regional. La propuesta mezclaba arquitectura de montaña, la ceremonia del té inglés y una ubicación inmejorable frente al lago. La intención de Renée no era solo instalarse en un paisaje extraordinario, sino compartirlo con quienes llegaran hasta allí.
Una casa que pasó de mano en mano
Renée murió en 1943, pocos años después de la apertura. Sus restos descansan en un memorial dentro del predio, que hoy integra el recorrido de los visitantes. La historia siguió con su hermano Barney y su esposa Frances, y más tarde con Janet, hija de ambos.
Janet cuidó la casa durante años y reunió parte de esa memoria en el libro Historia del Arrayán. Las fotos antiguas muestran cómo creció la construcción sobre la ladera, los trabajadores, los materiales y el bosque que la rodeaba.
Desde 2016, la familia Aristizábal encabeza una etapa de recuperación de los espacios y de la historia del lugar, con el objetivo de preservar un pedazo del patrimonio de San Martín de los Andes.
El festejo de los 90
El encuentro central será el jueves 5 de noviembre. Habrá una canción original de Paz Martínez dedicada a Renée y una pieza audiovisual que combinará imágenes de archivo con paisajes actuales. También se inaugurará una muestra documental y fotográfica sobre la fundadora y la historia de la casa, que quedará abierta hasta diciembre.
El té, el horno de leña y el bosque
En la cocina todavía funciona el horno a leña original. Frente a él trabaja Gloria Figueroa, pastelera que empezó junto a Janet Dickinson hace más de veinte años. El ritual del té inglés se mezcla con ingredientes y preparaciones patagónicas, y los blends propios llevan los nombres de las mujeres de la casa: Renée, Frances y Janet.
La visita también invita a caminar. Un sendero interpretativo de un kilómetro recorre el predio y conecta tres miradores, un anfiteatro natural rodeado de alerces y el memorial de Renée. Entre los árboles, el lago vuelve a aparecer, como en aquella primera vista que, según la historia, convenció a la joven inglesa de quedarse.
La experiencia se completa con el Arrayán Lake View Mountain Lodge, un alojamiento de cuatro habitaciones frente al mismo paisaje. La casa de té, parte del patrimonio arquitectónico de San Martín de los Andes, mantiene una doble condición: es un lugar para tomar algo frente al Lácar y también un capítulo de la historia de quienes imaginaron el turismo en la región cuando todo estaba por hacerse.
Noventa años después, la vista sigue ahí. También la casa, el horno a leña y el sendero entre los árboles. El homenaje del 5 de noviembre rescata la historia de una mujer que llegó de Inglaterra, encontró su lugar en una ladera patagónica y dejó una construcción que atravesó generaciones.
Datos útiles
Dirección: Circuito Arrayán km 4,5, San Martín de los Andes, Neuquén.
Horarios: todos los días del año, de 14 a 21, con turnos de una hora y media (14, 15:30, 17, 18:30 y 20). El salón tiene 30 cubiertos, así que conviene reservar.
Reservas: WhatsApp +54 9 11 3869 6318 · arrayanpatagonia.com · Instagram @arrayan_sma
