La intendenta viajó hasta un paraje rodeado de bañados para ayudar a una vecina a levantar su casa
Vive en un paraje rodeado de bañados, de difícil acceso, y la intendenta viajó otra vez hasta su casa. Detrás de cada cosa que recibió hay una red de vecinos y organismos que se activó: qué falta todavía para que recupere su hogar.
La intendente Araceli Aponte volvió a visitar a María Isabel, una vecina del paraje Campo Grande que vive en una zona de difícil acceso entre bañados, y le llevó asistencia prioritaria para que pueda reconstruir su vivienda y su vida cotidiana.
La presencia del Estado municipal en los rincones más alejados del distrito es una marca de la gestión de Aponte, que en esta oportunidad se tradujo en un acompañamiento concreto para una familia en situación de vulnerabilidad geográfica y social.
La entrega de la ayuda no fue un gesto aislado: se armó con la solidaridad de vecinos y amigos de la comunidad, el trabajo operativo del Municipio y el respaldo del Gobierno Provincial, a través del Ministerio de Desarrollo Social y del gobernador Juan Pablo Valdés.
Una visita que emocionó a la jefa comunal
La intendente se mostró conmovida por el avance de la situación de María Isabel y lo expresó en sus propias palabras.
"Hoy volvimos a visitar a María Isabel y nos hizo muy felices verla mejor, rodeada de sus seres queridos. Emociona ver cómo los vecinos y las instituciones de nuestro pueblo se están sumando; detrás de cada cosa que recibió hay alguien que pensó en ella y quiso ayudar", declaró Aponte.
La intendenta también dejó en claro que la tarea no terminó con esta entrega y que el acompañamiento en el paraje va a continuar.
"Todavía queda mucho por reconstruir. Gracias a todos los que están acompañando a María Isabel para que pueda recuperar su hogar y su vida cotidiana", remarcó.
Presencia en el territorio y red solidaria
Desde el Municipio presentaron la acción como una muestra de la política de puertas abiertas y de presencia constante en el territorio que sostiene la gestión de Aponte.
El objetivo, señalaron, es fortalecer la red de contención social y el espíritu solidario entre las instituciones y los vecinos de El Sombrero, en un paraje donde el acceso no es sencillo y cada ayuda coordinada hace diferencia.