La Justicia dejó en libertad al único detenido por la muerte del kinesiólogo de Cachi y la familia estalló
David Corimayo murió días después de una golpiza en Cachi. Su familia creía que el único detenido seguiría bajo custodia, pero la Justicia resolvió otra cosa y ahora los cuatro imputados esperan el juicio en libertad.
La familia de David Corimayo, el kinesiólogo que murió tras una agresión en Cachi, recibió con preocupación la noticia de que José Enrique Salva, señalado como el principal responsable del hecho, ya no está tras las rejas. La decisión la tomó la jueza Virginia Solórzano, según contó la sobrina de la víctima, Candelaria Díaz, en diálogo con Aries.
Salva venía cumpliendo prisión domiciliaria y era el único de los cuatro imputados que seguía bajo esa medida. Está acusado como presunto autor material de homicidio simple.
"Esta es la tercera audiencia este año. La jueza decidió darle la libertad al único preso, aunque él ya tenía prisión domiciliaria", relató Díaz.
Los cuatro imputados esperan el juicio en libertad
Junto a Salva, la causa involucra a Sebastián Hernán Mamaní, Cristian Daniel Márquez y Ezequiel Román Cruz, acusados como partícipes necesarios del homicidio. Con esta resolución, todos aguardan el debate oral en libertad.
Esa situación no equivale a una absolución ni significa que el proceso penal haya terminado. El material difundido no incluye los fundamentos de la resolución ni precisa si la jueza le impuso a Salva restricciones o reglas de conducta.
Tampoco hay una fecha confirmada para el juicio oral y público. La familia estima que podría realizarse en 2027, aunque esa posibilidad no fue presentada como un cronograma judicial oficial.
Cómo fue la agresión que terminó con su vida
Corimayo fue atacado el viernes 2 de mayo de 2025 y sufrió graves lesiones en la cabeza. Falleció días después en el hospital San Bernardo. Era un kinesiólogo conocido en Cachi y tenía una participación cercana a la Iglesia y al paraje La Paya, ubicado a unos 13 kilómetros de la localidad.
Su sobrina recordó que antes del episodio habían compartido un almuerzo familiar. Luego, Corimayo volvió a Cachi, hizo tareas en la casa de su madre y salió a realizar trámites.
Qué mostraron las cámaras
De acuerdo con el relato de Candelaria, las cámaras del 911 permitieron reconstruir un encuentro previo entre Corimayo y los ocupantes de otro vehículo en calle Monseñor Tavella. La familiar aseguró que lo increparon, golpearon el capó de su automóvil y que uno de ellos pateó una rueda cuando logró avanzar.
Más tarde, una cámara privada registró el paso del vehículo del kinesiólogo, seguido por el automóvil de los imputados. El momento de la agresión fatal, en cambio, no quedó filmado, por lo que la investigación sumó testimonios y otras pruebas. Después del ataque, Corimayo alcanzó a conducir algunos metros antes de perder el conocimiento.
La denuncia por el traslado sanitario
La familia también apuntó contra el traslado desde Cachi hacia Salta. Candelaria sostuvo que la ambulancia no contaba con el equipamiento necesario y que debieron detenerse en el hospital de Payogasta cuando su tío sufrió un paro cardíaco. Además, afirmó que en ese lugar faltaban insumos para la emergencia.
"Mis agradecimientos al personal de salud que hizo lo que pudo con lo que tenía", expresó en FMAries. Y rememoró: "Tuvimos que buscar una soga para atar el tanque de oxígeno".
Esas denuncias corresponden al testimonio de la familia. El material no incluye una respuesta de las autoridades sanitarias ni permite establecer qué incidencia tuvieron en el fallecimiento.