La Marcha del Orgullo 35 llenó las calles: el ataque a mujeres trans que marcó la jornada
La Marcha del Orgullo número 35 llenó las calles de Buenos Aires con una consigna que resonó fuerte: «El orgullo al poder, el odio al carajo». Pero hubo un reclamo que se llevó el centro de la escena y que tiene que ver con lo que le pasó a las mujeres trans. ¿Qué se dijo desde el camión de ATE?
La edición número 35 de la Marcha del Orgullo LGBT se llevó a cabo en la tarde de este sábado, con una multitud que se congregó en la intersección de la avenida Belgrano y Lima. Bajo el lema «¡El orgullo al poder! ¡El odio al carajo!», la jornada combinó cánticos, banderas, organizaciones y una serie de reclamos que atravesaron toda la convocatoria.
El encuentro arrancó con una previa musical que incluyó DJ's y una gran feria de artesanos, mientras las calles se iban poblando de carteles con la frase «Señor presidente, esta es la libertad que avanza» y de testimonios de familiares y personas trans que reclamaban reparación histórica e igualdad de derechos.
El camión de ATE y el centro de la escena
El camión de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ocupó un lugar central en la movilización. A través de un extenso comunicado, la organización sostuvo: «Travestis estatales en la calle, reparación histórica es la deuda del Estado. Tenemos derecho a salarios dignos, estabilidad laboral. Javier Milei dictador. Revolución sindical y sexual. Queremos traVajar, no queremos ser más esta humanidad. Lesbicidio nunca más».
Entre los carros que participaron se encontraron Sanidad es diversas de ATSA, bares LGBT como Contramano 1984, el frente Orgullo y Lucha, Barrios de Pie, Argentina Afros LGBT, la Comunidad Eslovaca Queer, la CGT y la CHA (Comunidad Homosexual Argentina). También hubo puestos como el de Argentina Intersex, que pidió: «Que la obsesión médica binaria por 'normalizar' los cuerpos intersex, no permita la muerte».
Reclamos de salud y derechos
La movilización concentró demandas de distinto tipo, desde cuestiones políticas hasta problemáticas de salud, como el recorte en medicamentos para el VIH, la falta de preservativos y la ausencia de prevención desde la Educación Sexual Integral.
En el primer escenario, ubicado en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Lima, La Joaqui fue la encargada de cerrar la jornada. La cantante expresó: «Ojalá a algunos padres les diera vergüenza tener un hijo acosador, en lugar de por un hijo gay». Luego, los manifestantes se acercaron al segundo escenario, donde el clima se mantuvo.
El escenario del Congreso y el homenaje a Taty Almeida
El escenario del Congreso fue otro de los puntos centrales de la velada. En la conducción, el periodista Franco Torchia saludó: «Somos millones en la resistencia». Y agregó: «Este año, la COMO (Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo) definió como consigna principal 'Cuando el odio avanza, en las calles, el orgullo es resistencia'. Argentina tiene su propia comunidad que resiste. Esto lo ve el mundo, es una Argentina que resiste».
El presentador también enumeró las demandas de la marcha: «Resistir es insistir, Ley integral trans y Ley antidiscriminatoria ya. Ante el vaciamiento de salud y el avance de las ETS, salud sexual. Abajo el DNU de MileI que vulnera los derechos de las adolescentes y niñeces trans no binarias e intersex. Separación política económica y simbólica de las religiones e Iglesias del estado».
Más tarde, ingresó el Consejo Asesor Histórico de la Marcha Nacional del Orgullo y se realizó un homenaje a Taty Almeida. Pedro Paradiso Sottile, fundador de la Fundación Igualdad, fue el encargado de las palabras conmemorativas: «Este año marchamos con una ausencia que duele. Está marcha que inicia desde la plaza que fue su casa no podía dejar de nombrarla. A las madres, la dictadura las llamó las locas y les encantaba que le digan eso. Loca de amor por su hijo y por la alegría».
«Nos enseñó que la lucha también es alegría, año, tras año también marchó con nosotros que fuimos perseguidos por edictos policiales. Taty fue y será siempre una madre para todo los militantes. Nos quiso como éramos y cómo sentíamos. Nos abrazó cuando nos daban la espalda», continuó.
«El discurso de odio que segrega a los 30 mil, contamos con su ejemplo que marca el camino. Taty descansa en la Plaza de Mayo y hoy no descansa, viene marchando con nosotros», cerró.
La jornada también incluyó un video en el que representantes de distintos países destacaron la importancia de la comunidad LGBT argentina: «Pese a que nuestro presidente diga que somos pedófilos, el mundo nos ve».