Una misionera de Eldorado quedó a cargo de un corredor de peregrinos en Luján por la visita del Papa. La designación le cambia la agenda de la semana y también la vida: cómo fue el llamado que la llevó hasta ahí.
Una comunicadora de Eldorado fue convocada para integrar el equipo de coordinación de voluntarios durante la visita del papa León XIV a la Argentina. Se trata de Perla Ramírez, con una extensa trayectoria de servicio comunitario, que asumirá como coordinadora de zona en Luján y que vive esta designación como una bendición.
La invitación llegó por un camino inesperado: su hijo Mariano Ferreira, de 22 años, estudia en la Universidad Nacional de La Plata y participa del grupo de jóvenes de la iglesia Santa Cecilia y San José. Fue él quien le propuso sumarse a las tareas de servicio y la puso en contacto con Martín Lozano, uno de los principales organizadores en Luján.
La respuesta de Ramírez fue inmediata, aunque antes quiso confirmar que podía formar parte. "Mi hijo me dice: 'Ma, ¿querés venir a ayudar?'. Y le pregunto: '¿Yo puedo?'. Me dice: 'Sí, es hasta 65 años'. Inmediatamente, como él me pidió, le dije que sí", relató.
Una trayectoria de servicio que pesó en la elección
Su experiencia resultó determinante en ese proceso. Ramírez integra el Club de Leones, del que fue presidenta y vicepresidenta, forma parte de la Comisión del Hogar de Tránsito Madre Teresa de Calcuta y participa activamente en la Iglesia Católica. A eso se suma su trabajo como comunicadora y varios años dedicados al acompañamiento de otras personas.
Ella misma se preguntó por qué la eligieron entre tanta gente preparada de todo el país. "Cuando les pregunté a los coordinadores por qué yo para ocupar ese lugar, porque hay tanta gente de todo el país que quizás está muy preparada, me dijeron que a medida que iban tomando contacto, iban viendo quién tenía condiciones, quién era capaz de resolver diferentes situaciones y llevar adelante esta misión", contó.
Cuál será su tarea en Luján
Así quedó designada como coordinadora de zona de voluntarios. Según explicó, la organización se divide en servidores, coordinadores de voluntarios y coordinadores de zona. Su rol consistirá en supervisar un corredor asignado y buscar soluciones ante las distintas situaciones que puedan presentarse con los peregrinos y con los integrantes del equipo.
Para asumir ese desafío empezó a prepararse aproximadamente un mes antes del encuentro. En ese período participó de distintos módulos de capacitación junto con la Policía de la Provincia de Buenos Aires, orientados a la actuación ante diferentes circunstancias. Entre las instancias previstas también está la formación para utilizar los equipos de comunicación conocidos como handy.
"Tengo una responsabilidad muy grande en esta misión. Me vengo preparando desde hace un mes aproximadamente. Tuvimos varios módulos de preparación junto con la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Ahora nos queda uno, el último, que es la utilización de handy", señaló la eldoradense.
Un viaje con significado familiar
La participación también tendrá un costado familiar. Ramírez viajó días atrás a Buenos Aires para compartir un tiempo con Mariano antes de incorporarse a sus actividades en Luján. El joven también formará parte de la organización, aunque con otra tarea: será líder de patrulla y tendrá bajo su responsabilidad un grupo de entre diez y quince voluntarios.
El acompañamiento de su comunidad fue otro de los aspectos que destacó durante los preparativos. Para ella, representar a Eldorado y a la provincia en una función de estas características es un motivo de orgullo, sobre todo porque es la única misionera que ocupará esa responsabilidad dentro del equipo.
"Formar parte de este equipo y de esta gran responsabilidad me llena de orgullo. Desde la ciudad de Eldorado —como digo— saliendo del medio del monte y formando parte de este acontecimiento, es solamente Dios quien siento que me llamó para ocupar ese lugar", afirmó.
La agenda y la incógnita sobre el Papa
Tiene previsto permanecer en Luján desde el lunes y continuar con las actividades el martes, mientras que el miércoles será el día de la misa. Todavía desconoce si tendrá la posibilidad de ver personalmente al Sumo Pontífice, una incertidumbre que no modifica el valor que le atribuye a la experiencia.
"De verlo al Papa, quizás lo vea, quizás sí, quizás no, pero el hecho de ser partícipe de este acontecimiento para mí ya es de mucha bendición. Estar frente a la Catedral de Luján, frente a la Virgen de Luján, yo creo que ya desde ahí partimos con muchas bendiciones", expresó.
Por último, vinculó esta oportunidad con una convicción que la acompaña desde que aceptó la propuesta. Más allá de las responsabilidades que deberá afrontar, considera que su llegada a Luján es el resultado de su confianza en Dios y de los años dedicados al servicio de los demás.
"Dios provee, Dios te llama. Yo tengo la gracia de que Dios toca mi corazón y me hace confiar en Él. Me abren las puertas y soy lo que soy. Llegar a este lugar es solamente obra de Dios. Hay que confiar en la providencia de Dios y todo lo que das regresa desde el amor, mucho amor", concluyó.