Más de 2.000 rionegrinos contratados y US$ 240 millones en salarios: el oleoducto que conecta Allen con el Atlántico ya muestra su impacto en la provincia. Pero hay un detalle que obligó a los técnicos a revisar los planos sobre la marcha.
El oleoducto que unirá Allen con Punta Colorada marcha a un ritmo sostenido: la obra terrestre del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) lleva un 85% de avance y apunta a arrancar sus primeras operaciones durante 2027. La inversión ronda los US$ 3.000 millones y ya dejó marcas concretas en la economía rionegrina.
Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente del consorcio VMOS, repasó el estado del proyecto en diálogo con EnergíaOn. "VMOS es un ejemplo de lo que se puede hacer en Argentina", resaltó el ejecutivo.
La ejecución lleva 18 meses y exigió un esfuerzo de ingeniería, provisión de equipos y cumplimiento de plazos poco habitual para la industria local. A lo largo del trazado, el sistema funciona con una lógica aceitada: las bombas empujan el crudo, los ductos lo transportan, los tanques lo acumulan y las monoboyas permiten cargarlo en los buques.
El diseño original ya quedó atrás
La proyección inicial del oleoducto apuntaba a mover 550.000 barriles diarios. El crecimiento de la producción fue tan veloz que obligó a revisar los planes: los equipos técnicos ya analizan cómo escalar la capacidad de la tubería principal para responder a una demanda que ronda el millón de barriles.
"No lo terminamos y ya nos quedó chico. Argentina tiene mucho para exportar y tenemos que aprovechar esta oportunidad", sostuvo Gallino. Y agregó: "No lo terminamos y ya nos quedó chico, pero eso es una buena noticia. Creo que la mala noticia sería no poder usar esta obra".
Entre las alternativas que se evalúan aparece la posibilidad de tender tramos paralelos con cañerías de mayor espesor, preparadas para soportar presiones operativas más altas. "Ya estamos estudiando y siempre hay alternativas técnicas para encontrar alguna solución que nos permita hacerlo", remarcó el directivo.
Tanques: tres listos y la mira puesta en cuatro más
El montaje de los tanques de almacenamiento fue uno de los principales cuellos de botella de la obra, aunque los equipos lograron destrabarlo. La primera etapa contempla seis unidades, de las cuales tres ya están terminadas. Ahora se analiza sumar cuatro tanques adicionales para ampliar la capacidad de exportación.
En Punta Colorada, mientras tanto, avanza el montaje de esos seis tanques y la perforación dirigida para instalar la cañería submarina que conectará con las monoboyas de carga. La ingeniería está pensada para operar buques de gran porte del tipo VLCC, lo que optimizaría los costos de los despachos. Las pruebas iniciales del sistema se realizarían entre finales de este año y los primeros meses de 2027.
El efecto Sierra Grande
Más allá de lo industrial, el trazado transformó la vida económica de las localidades rionegrinas por donde pasa. Según precisó Gallino, la llegada de contratistas, la demanda de insumos y la contratación de mano de obra cambiaron la dinámica socioeconómica de Sierra Grande, punto neurálgico de la futura terminal marítima.
"Yo creo que para el sur de la provincia, este proyecto le cambia completamente su ecosistema", expresó. Y sumó: "Yo vine hace dos años, tenemos muy buena relación con la intendenta, y hemos visto la evolución de Sierra Grande y resulta increíble. Han hecho muchas obras que dejan mucha huella en la provincia".
Los números que maneja YPF respaldan ese impacto: la obra ya pagó US$ 240 millones en salarios a los más de 2.000 rionegrinos contratados. El 65% de ese personal proviene del Alto Valle y Valle Medio, mientras que el 35% restante reside en la Zona Atlántica. Cerca del 30% de los trabajadores mejoró sus habilidades y ascendió de categoría laboral durante la ejecución.
A eso se suman unos US$ 300 millones en productos y servicios contratados en la región, de los cuales US$ 100 millones fueron destinados específicamente a empresas locales.
"La obra deja gente que aprende un oficio. Tenemos gente que se capacitó en VMOS que hoy va a trabajar en otros grandes proyectos", remarcó Gallino. Y mencionó un caso concreto: "Tenemos gente que se capacitó en VMOS que hoy va a trabajar en proyectos como el ducto de GNL en San Matías".
"Lo bueno es la continuidad que esto tiene. Creo que la provincia ha trabajado muchísimo en esto y ha hecho mucho hincapié en que se trabaje con mano de obra rionegrina", agregó. "Me da muchísima satisfacción que la Argentina sea un país federal y sienta que el interior también tiene que desarrollarse".
"YPF es la argentinidad al palo"
La magnitud del proyecto llevó al propio Gallino a una reflexión personal. Consultado sobre por qué sigue al frente de emprendimientos de alta exigencia, contó entre risas que en su casa se lo preguntan seguido.
"Sigo trabajando porque ver lo que estamos haciendo me alargó la vida. Me siento orgulloso, YPF es la argentinidad al palo. Estamos trabajando para cambiar la Argentina y es una oportunidad que no podemos desaprovechar", concluyó.