Río Negro, en el centro de la escena: la firma que mueve el GNL mundial puso la lupa en Allen
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Río Negro, en el centro de la escena: la firma que mueve el GNL mundial puso la lupa en Allen

El gigante energético que opera en 120 países puso el foco en una obra clave de la provincia para mover el gas que se exporta. Qué rol le asigna a Río Negro en el mapa del GNL y qué contrato ya tiene en marcha con una estación rionegrina.

La estadounidense Baker Hughes, con presencia en más de 120 países, avanza en consolidarse como una pieza clave del entramado energético argentino. Su director comercial para el Cono Sur y para la división Industrial Energy Technologies (IET), Gonzalo Rodriguez, explicó a EnergíaOn cómo la compañía combina su experiencia global en servicios petroleros con una tradición sólida en equipos rotantes e ingeniería de alta complejidad.

La apuesta local no es nueva: hace cuatro años que la firma trabaja junto a los principales desarrolladores de la industria y se mete desde las etapas más tempranas de cada proyecto. Ese enfoque le permitió ganar terreno en dos frentes que hoy explican buena parte del futuro energético del país: la infraestructura de gas natural licuado (GNL) y la optimización de Vaca Muerta.

Allen, una estación clave para el gas que se exporta

Uno de los contratos que la compañía ejecuta en la actualidad la vincula con San Matías Pipeline S.A. El acuerdo contempla el suministro de tres turbinas de gas NovaLT™16 y tres compresores centrífugos para la estación de compresión de Allen, en Río Negro.

Esa obra resulta fundamental para mover el gas que luego alimentará a los buques flotantes de exportación de Southern Energy en el Golfo San Matías. En paralelo, Baker Hughes mantiene un acuerdo de gran alcance con YPF: provee sistemas rotativos direccionales avanzados, como la tecnología Lucida, y trépanos de alta resistencia para pozos de trayectoria extendida.

El paquete incluye equipamiento industrial de superficie, servicios de perforación de alta complejidad y monitoreo digital en tiempo real. El objetivo es claro: acelerar la capacidad productiva y de despacho de la cuenca neuquina. “Estamos desarrollando toda esa ingeniería muy en etapa temprana para poder eficientizar de antemano e integrar toda la cadena productiva”, señaló Rodriguez.

Un mercado mundial en plena expansión

El negocio del GNL atraviesa un momento de fuerte crecimiento a nivel global, con un volumen cercano a los 450 millones de toneladas anuales de licuefacción. En ese tablero, los proyectos argentinos asoman con un peso que el propio ejecutivo no duda en calificar de impactante.

“Los proyectos de Argentina tienen cerca de un 8% de capacidad instalada en el mundo, un número realmente muy grande y desafiante para poder hacerlo rápido y monetizar”, explicó Rodriguez sobre la dimensión de los desarrollos en marcha.

La coyuntura internacional también juega a favor. Según el director comercial, las variables geopolíticas actuales abren una ventana para acelerar los plazos del sector. “Hay una coyuntura geopolítica que está favoreciendo mucho este tipo de proyectos”, sostuvo, y fue contundente respecto de las herramientas disponibles: “Los mercados están y la tecnología existe”.

La infraestructura crítica se concentra en Río Negro

Aunque el gas se extrae en los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta, el tratamiento, el acondicionamiento, el transporte y la licuefacción offshore quedarán radicados en territorio rionegrino. Esa distribución geográfica convierte a la provincia en el corazón de la infraestructura exportadora.

El ejecutivo lo resumió con una frase que no deja margen a dudas: “El 75% de la foto del LNG en Argentina va a estar en Río Negro”. Y agregó: “Si bien se arranca de Vaca Muerta, el proceso va a estar del lado de Río Negro”.

En ese escenario, la empresa busca acompañar la expansión industrial de la región. “Nosotros trabajamos para proveer tecnología, estamos en procesos abiertos para aportar soluciones”, aseguró Rodriguez. Además, confirmó que la compañía analiza con interés el atractivo del segmento de torres.

Soluciones que van del gas a la transición energética

La división Industrial Energy Technologies (IET) reúne una plataforma diversificada de servicios: equipos de tecnología de gas, posventa avanzada para turbomaquinaria, instrumentación de precisión, sensores y software industrial.

Esas herramientas no solo resultan vitales para transportar y transformar el gas. También permiten responder a los compromisos de transición energética, mediante la reducción de emisiones y la mejora del rendimiento operacional.

Para las próximas etapas, la meta de Baker Hughes apunta a consolidar soluciones integradas que aseguren la escalabilidad de los servicios de mantenimiento y soporte a largo plazo. “Esto va a implicar hacer una escalabilidad en mantenimiento y soluciones. Estamos entusiasmados para seguir desarrollando”, concluyó Rodriguez.

Con esa hoja de ruta, la firma estadounidense busca transformar el potencial del gas argentino en una realidad exportadora de alcance global, con Río Negro como uno de los engranajes centrales de la operación.

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