¿Qué haría el Estado con $1,1 billones que hoy están quietos en el fondo de ATN? El proyecto pampeano tiene un destino y un mecanismo de reparto que no deja margen a la discrecionalidad.
El diputado nacional Ariel Rauschenberger presentó un proyecto para distribuir la mitad de los ATN acumulados y no distribuidos, unos $1,1 billones, entre las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa busca reforzar la respuesta frente a emergencias climáticas, con el fenómeno de El Niño en la mira.
El legislador pampeano impulsa la propuesta junto a Germán Martínez, presidente del bloque de Unión por la Patria. Ambos firman el texto, que además lleva el respaldo de otros 18 legisladores.
Cuánto hay en el fondo y cómo se repartiría
Según los fundamentos del proyecto, el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) acumulaba cerca de $2,2 billones a septiembre de 2026. La propuesta plantea entregar la mitad de ese remanente y guardar el resto como reserva para futuras contingencias.
El reparto no sería uniforme. Un 25% de los recursos se distribuiría en partes iguales entre las provincias y la CABA, mientras que el 75% restante se asignaría según los coeficientes del régimen de coparticipación federal de impuestos.
Los fondos tendrían un destino específico: prevención, preparación, respuesta, recuperación y reconstrucción ante los efectos del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) durante el período 2026-2027, y también frente a otras emergencias climáticas. Todo en el marco de la Ley 27.287.
Transferencias automáticas y plazos cortos
Uno de los puntos centrales del proyecto es el mecanismo para concretar las transferencias. La Jefatura de Gabinete deberá informar a la Comisión Federal de Impuestos y al Banco Nación el saldo disponible del fondo dentro de los diez días posteriores a la entrada en vigencia de la ley.
Con esa comunicación, el Banco Nación deberá transferir automáticamente los importes a cada jurisdicción, según los porcentajes establecidos, en los diez días siguientes.
Los autores sostienen que la iniciativa apunta a fortalecer las capacidades provinciales ante contingencias que pueden comprometer la seguridad de las personas, la infraestructura, las actividades productivas, los servicios públicos y las finanzas de los gobiernos locales.
Por qué usan los coeficientes de coparticipación
El proyecto argumenta que aplicar los coeficientes de coparticipación permite fijar una regla de distribución predeterminada, transparente y verificable. Así, la asignación extraordinaria de recursos no quedaría sujeta a decisiones individuales.
Los fundamentos también subrayan el carácter federal de los ATN. Recuerdan que la Ley 23.548 establece que el 1% de la masa de recursos coparticipables se destina a integrar este fondo, cuyo propósito legal es atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales.
“Se trata de recursos provenientes del sistema de coparticipación federal que tienen una finalidad específica y que deben contribuir a garantizar la capacidad de respuesta de las provincias”, plantean Rauschenberger y los demás firmantes.