La placa que estaba perdida en un sector prohibido y que anticipa la misa del Papa en Córdoba
Los operarios de FAdeA encontraron la placa que marca dónde ofició Juan Pablo II en 1987, justo cuando la planta se prepara para la misa de León XIV. La fábrica llega a esa cita con suspensiones rotativas, deudas millonarias y un plan de crisis vigente hasta fin de mes.
El predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) se prepara para recibir el próximo martes al papa León XIV, que encabezará una misa matutina en Córdoba. La ceremonia se hará sobre el mismo suelo de la plataforma de hangares donde el 8 de abril de 1987 Juan Pablo II ofició una liturgia frente a más de 650.000 fieles.
Aquella visita de los años 80 quedó grabada en la memoria obrera y en la industria cordobesa: para la ocasión se fabricó el papamóvil blindado sobre un utilitario Renault en la planta de Santa Isabel.
El hallazgo que unió las dos visitas papales
Casi cuatro décadas después, el 28 de agosto de 2026, un grupo de empleados de la fábrica encontró en un sector de acceso restringido la placa conmemorativa original que marcaba la ubicación exacta de aquel altar histórico.
“Para muchos de nosotros la placa era casi como una leyenda”, contó uno de los operarios de la planta aeronáutica después de concretar la puesta en valor del monolito. El hallazgo conmovió a los talleres en un momento bisagra: “Verla fue como confirmar lo que se vivió”, agregó el trabajador al recordar aquel testimonio comunitario.
Los impulsores del rescate resumieron el sentido de la iniciativa: “Recuperar el patrimonio histórico no es mirar atrás, es reconocer que la memoria nos pertenece a todos”.
La reliquia volvió a la luz mientras la Municipalidad de Córdoba termina de armar un amplio operativo de transporte gratuito, esquemas de estacionamiento sobre Circunvalación y accesos peatonales para ordenar a las delegaciones que entrarán al predio fabril. La misa comenzará a las 10 de la mañana en la Escuela de Aviación Militar.
De la potencia pionera a la crisis actual
El escenario que encontrará León XIV está lejos de la bonanza de los orígenes de la primera planta aeronáutica de América Latina, fundada el 10 de octubre de 1927 por el ingeniero Francisco de Arteaga como Fábrica Militar de Aviones.
En la década de 1950, bajo la conducción de Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (I.A.M.E.), el complejo llegó a tener más de 9.000 operarios y diversificó su producción hacia utilitarios, motocicletas, tractores y hitos aeronáuticos como los cazas Pulqui I y Pulqui II. A esos desarrollos les siguieron modelos propios como el IA-58 Pucará y el entrenador avanzado IA-63 Pampa.
Después de la concesión privada en manos de Lockheed Martin entre 1995 y 2009, el Estado nacional recuperó el control del 99% del paquete accionario a través del Ministerio de Defensa.
Un presente financiero y laboral delicado
Pese a ese acervo técnico, FAdeA atraviesa hoy un cuadro financiero y laboral complejo. La empresa tiene vigente una prórroga por 90 días del Plan Preventivo de Crisis (PPC) acordada con el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA) y la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), que regirá hasta el 28 de noviembre e impone suspensiones rotativas con el pago del 80% del haber neto como suma no remunerativa.
Según admitió la conducción de la empresa, la planta arrastra un déficit operativo de 2 millones de dólares mensuales, un pasivo corriente de 19 millones de dólares y deudas acumuladas con proveedores que, según los balances y reclamos de cámaras como CArAE, oscilan entre los 7 y más de 20 millones de dólares.
A nivel oficial, la Resolución 1289/2026 del Ministerio de Economía, dictada en agosto por el ministro Luis Caputo, aprobó un presupuesto para 2026 que prevé ingresos operativos por $135.090 millones frente a gastos por $149.610 millones. El resultado es una pérdida de operación de $14.519 millones ($39,7 millones diarios) que solo logra mostrar un superávit financiero contable de $104 millones gracias a $14.850 millones en transferencias corrientes del Tesoro Nacional.
En cuanto a la cantidad de trabajadores existe una discrepancia: las planillas presupuestarias oficiales aprobadas por el Gobierno nacional fijaron una dotación permanente de 705 empleados (incluidos 80 cargos directivos y 519 técnicos), mientras que registros gremiales de septiembre de 2026 situaron la plantilla real en 578 trabajadores tras sucesivos retiros voluntarios.
La producción no se detuvo
A pesar de la crisis financiera, la fábrica no está paralizada y mantiene líneas de trabajo activas. El pasado martes 3 de noviembre, la factoría cordobesa despachó hacia Brasil una nueva puerta de carga para el avión de transporte militar C-390 Millennium de Embraer, un programa internacional al que abastece de componentes estructurales de manera continua desde 2011 y en el que completó 21 envíos a lo largo de 2025.