La Uader aprobó una norma que pone límites al uso de la IA en el aula
La Facultad de Ciencia y Tecnología de la Uader se convirtió en la primera de la provincia en regular la IA. Qué dice la norma que aprobó el Consejo Directivo y por qué el decano la considera “pionera”.
El consejo directivo de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) aprobó un reglamento para el uso ético, responsable y pedagógico de la Inteligencia Artificial. Se trata de la primera normativa de este tipo en la Universidad y en la provincia, y busca llenar un vacío legal sobre el tema.
La aprobación se concretó este miércoles 4 de noviembre, por unanimidad, durante una reunión extraordinaria del Consejo Directivo.
Un antecedente para otras instituciones
Tras la aprobación, el decano Juan Pablo Filipuzzi agradeció el acompañamiento y el trabajo colaborativo de la comunidad de la Facultad para avanzar en una propuesta que calificó como “pionera” y “sin precedentes a nivel nacional”. Además, destacó que la iniciativa podría convertirse en un antecedente y servir de referencia para que otras instituciones, organismos e incluso el Estado avancen en la regulación del uso de la inteligencia artificial.
Filipuzzi puso el acento en que el fomento del uso ético, responsable y pedagógico responde a la idea de “proponer una norma humanística, dejando en claro que la Inteligencia Artificial no sustituye a las personas, sino que complementa la tarea cotidiana”. También confió en que el reglamento aprobado por el Consejo Directivo “contribuya a mejorar la calidad de la educación y brinde respuestas a las demandas sociales”.
En esa línea, el decano expresó: “la irrupción de la Inteligencia Artificial es una realidad, y queríamos dar una respuesta institucional a lo eso representa en los procesos educativos y anticiparnos al futuro desde un pensamiento crítico”.
La mirada de la vicedecana
La vicedecana Adriana Gras apuntó que “la Inteligencia Artificial nos atraviesa en los distintos ámbitos de la vida, ha cambiado la forma de comunicarnos, los procesos de enseñanza-aprendizaje y nos invita a reflexionar sobre cómo la incorporamos. Pero también es fundamental analizarlas críticamente”. Y confió en que el reglamento está orientado en esa dirección.