Le destrozaron el auto para robarle 28 millones: para qué era ese dinero
¿Qué había en la mochila que le arrebataron a un jubilado en pleno centro de Rosario? No era un ahorro: la historia detrás de los 28 millones que hicieron vender un auto a una empresa familiar.
Una salidera bancaria en pleno centro de Rosario terminó con un vidrio roto a golpes y una empresa familiar al borde del ahogo. La víctima, un hombre de 67 años, llevaba en su auto una suma que no era un ahorro personal: era la plata con la que su negocio iba a pagar sueldos y alquiler. La firma Servicios Integral del Vidrio (Sividrios) lo contó en sus redes con una frase que resume el golpe: "Hoy nos tocó a nosotros, nos robaron el dinero destinado a sueldos y alquileres".
El camino desde el banco hasta el ataque
El jueves, antes de las 15, Ángel M. salió de una entidad bancaria sobre calle Santa Fe. Dejó el auto en un estacionamiento del microcentro y emprendió el regreso hacia la empresa, ubicada en 27 de Febrero al 2500. Nunca llegó con la plata.
Al llegar a Arturo Illia y Dorrego, en la zona de la costa, el tránsito lo obligó a detenerse. Fue el momento que los delincuentes eligieron: al menos dos hombres en una moto se acercaron y comenzaron a golpear el techo del vehículo desde la puerta trasera izquierda hasta hacer estallar el vidrio trasero derecho.
La mochila de cuero marrón que estaba sobre una de las butacas desapareció en segundos. Adentro había 28 millones de pesos, camisetas de Vélez, un monedero con medicación y otros elementos de menor valor.
"Sabían que tenía el dinero ahí"
Ángel alcanzó a ver a su agresor y a un cómplice que se bajó de una moto grande, de color rojo o dorado. Ambos llevaban cascos y camperas. Huyeron en contramano rumbo al Monumento Nacional a la Bandera, por la zona del bajo.
"Sospecho que estas personas que sustrajeron mi mochila sabían que tenía el dinero ahí", declaró la víctima. Y agregó un dato que complica el panorama: "Había muchas personas en el lugar y cámaras de videovigilancia sobre calle Arturo Illia".
Una empresa que vendió un auto para pagar sueldos
El dinero robado no era un capricho ni un ahorro. Según contaron Ángel y la empresa a la policía y en redes sociales, provenía de la venta de un vehículo que la firma tuvo que hacer para afrontar los compromisos: los sueldos de sus empleados y el alquiler del local.
Desde la cuenta oficial de Sividrios explicaron que "detrás de ese dinero había trabajo, familias, obligaciones y una empresa haciendo lo posible para seguir adelante". Para esta empresa de la zona sur, lo más duro no es la pérdida económica sino "el miedo": ver "el auto destruido, vivir una situación de violencia en segundos, ver a un padre quedar temblando después de lo ocurrido".
La crítica a la policía: "Cuatro llamadas y aparecieron a los 45 minutos"
En la misma publicación, la firma apuntó contra la demora en la llegada de los agentes: "Cuatro llamadas y aparecieron a los 45 minutos".
Más allá del reclamo, el objetivo de hacer público el hecho fue otro: "Queremos hacerlo público porque situaciones como esta no pueden convertirse en algo normal", escribieron, y pidieron "no naturalizar salir a trabajar con miedo o que alguien pueda ser seguido, interceptado y atacado en plena ciudad", ni "que el esfuerzo de meses pueda desaparecer en unos minutos".
La empresa cerró con una reflexión: "Detrás de cada hecho de inseguridad hay personas, hay trabajadores, hay familias, hay empresas intentando sostenerse y hay miedo".