Los Alisos: queman basura a toda hora al lado del puente y los vecinos ya no saben cómo frenarlo
Plásticos, escombros y pasto cubano arden a metros del puente de Los Alisos. Los vecinos denuncian que las quemas no paran y que el humo ya complica la respiración en la Ruta 9.
Los vecinos de Los Alisos están hartos. A la falta de agua potable que vienen reclamando desde hace tiempo, ahora se suma una postal que se repite a diario en las inmediaciones del puente: montañas de basura a cielo abierto y quemas constantes de residuos a cualquier hora.
La acumulación se extiende a ambos lados de los laterales del puente. Allí conviven plásticos, cartones, ropa, juguetes, restos de materiales de construcción y residuos orgánicos. Según los propios frentistas, la situación no para de crecer.
"Hay mucha quema de basura en cualquier hora del día. Se puede ver desde escombros, bolsas de plástico, cartones, residuos orgánicos, y es una situación que va en crecimiento", comentaron los residentes.
Humo que ahoga y el fantasma de los incendios
El temor más grande de quienes viven en la zona es la modalidad de quema: pastizales, pasto "cubano" y elementos altamente inflamables que se prenden fuego de manera recurrente. Las columnas de humo complican la visibilidad y la respiración en los caminos linderos a la Ruta 9, y el riesgo de que se desate un incendio forestal o estructural en plena temporada seca crece día a día.
A esto se suma otro problema: el sector es usado por personas ajenas a la zona para arrojar deshechos a cualquier hora. Incluso, según los vecinos, el predio es frecuentado por gente que va a consumir bebidas alcohólicas, lo que potencia un escenario de abandono e inseguridad.
Reclamo urgente al municipio
Ante este panorama, los habitantes exigen una intervención urgente de las autoridades municipales. Piden erradicar los basurales clandestinos, limpiar los márgenes del puente y aplicar controles efectivos que sancionen el arrojamiento ilegal de residuos.
Por ahora, el fuego y la basura siguen ganando terreno en Los Alisos, mientras los vecinos esperan respuestas concretas.