Los yerbateros misioneros ya no quieren ni ver el DNU 70/23: "Significa la defunción total"
Los yerbateros misioneros volvieron a apuntar contra el DNU 70/23 y avisan que ya no hay marcha atrás en su rechazo. Dicen que la norma les pega directo en el bolsillo y que muchos tuvieron que buscar otras actividades para subsistir. El pedido a los diputados es concreto, pero el desenlace de la votación todavía no está escrito.
Los productores yerbateros de Misiones redoblaron la presión sobre el DNU 70/23 y le pidieron a la Cámara de Diputados que vuelva a rechazar la normativa, a la que responsabilizan por el deterioro de las economías regionales. El reclamo lo llevó a la radio Luis Andrusyszyn, productor yerbatero y forestal, que habló con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El dirigente contó que la desregulación obligó a muchos productores a buscar alternativas para no fundirse. “Muchos nos estamos dedicando a lo que es verdura, porque del tema yerba no alcanza”, señaló, y mencionó que también sumaron apicultura para sostener la economía de las chacras.
Según Andrusyszyn, el sector analizó en profundidad los alcances del decreto y hoy la postura es de rechazo total. “Fue muy a las apuradas que se aprobó en primera instancia. No entendimos el alcance del primer DNU y terminamos muy perjudicados nosotros, los productores. Y hoy ya lo rechazamos totalmente”, afirmó.
“Ese DNU no lo queremos porque significa la defunción total de los pequeños y medianos productores”, sentenció. Para el productor, la actividad atraviesa “una crisis histórica” y el Congreso debe volver a debatir la situación. “No podemos esperar más. No podemos permitir como misioneros que se decapite una producción tan importante”, expresó.
Reclamo directo a los diputados
El pedido también apunta a los legisladores nacionales. Andrusyszyn relató que, a partir de reuniones en Buenos Aires, lograron contactarse con representantes de otras provincias para explicarles las consecuencias que ven en el sector productivo.
En ese marco, les pidió que conozcan las medidas antes de votar. “Le estamos prendiendo luz roja a nuestros diputados, que no vayan alegremente allá levantando la manito sin saber de qué se trata”, cuestionó. Y agregó: “Ahora les estamos instruyendo nosotros a los diputados para que hablen con sus pares, para que no se vuelva a votar eso y que se desapruebe totalmente ese DNU”.
La pelea por el INYM
Uno de los ejes del planteo es la defensa del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), sobre todo por su capacidad de intervenir en la relación entre productores e industrias. Para el dirigente, el organismo podía tener cosas para corregir, pero eliminarlo o debilitarlo perjudica a los más chicos.
“Más allá de que hubo controversia, que si funcionaba o no funcionaba, como en todos los estamentos hay beneficios y problemas. En este caso había que corregir algunas situaciones, pero no tirar el INYM abajo”, sostuvo.
Según explicó, una de las funciones clave del instituto era ejercer el poder de policía para garantizar un precio base para el productor. “No se puede poner en la misma jugada a un industrial grande con un productor de 10 hectáreas. Así es poder de policía nada más: que se cumpla un precio base”, remarcó.
Alerta por la extranjerización de tierras
Otro de los temas que planteó durante la entrevista fue la creciente compra de tierras por parte de capitales extranjeros. En ese sentido, pidió priorizar el acceso de los jóvenes y productores argentinos a la tierra para desarrollar proyectos productivos.
“Acá hay que proteger a los ciudadanos argentinos, misioneros más que nada. Primero darle la oportunidad a nuestros jóvenes que puedan producir”, afirmó. Andrusyszyn sostuvo que hay jóvenes con proyectos productivos y tecnológicos que necesitan pequeñas superficies para avanzar, y cuestionó que las inversiones externas terminen concentrando grandes extensiones.
“Vienen comprando tierras, chacras, lo que venga. Entonces, dentro de muy poquito esto se va a volver a grandes extensiones de terratenientes, por una política mala”, advirtió. Y cerró: “No se necesita vender las tierras, lo que se necesita es una política seria, que se pueda producir en la República Argentina”.
El productor yerbatero remarcó que los problemas del sector son muchos y que no van a claudicar en sus reclamos a la Nación.
