Malvinas: la carta que la Argentina lleva a Hamburgo y los cuatro finales que ya imagina
La comitiva ya tiene fecha en Hamburgo y el Gobierno se juega una ficha clave por la Cuenca Malvinas Norte. Pero de los cuatro finales que imagina, hay uno que casi descarta de entrada.
La secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, encabeza la comitiva que el Gobierno argentino enviará en las próximas horas rumbo a Hamburgo, Alemania, para presentarse en las audiencias ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar. El escenario es el conflicto por la explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas.
Las audiencias se realizarán el lunes y el martes. Allí la Argentina intentará que se decreten las medidas provisionales para frenar la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Según estiman fuentes oficiales, la resolución podría conocerse en un plazo de dos semanas.
El pedido que originó todo
Casi un mes atrás, el país solicitó al Tribunal la adopción de medidas provisionales para que se ordene el cese urgente de las actividades de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, empresas de capitales estadounidenses e israelíes que operan en las islas.
Frente a la urgencia del planteo, el Tribunal fijó audiencias orales para este 10 y 11. La Argentina y el Reino Unido deberán exponer sus argumentos y luego el organismo se tomará un tiempo para decidir.
Los cuatro finales que el Gobierno tiene en la cabeza
En el Ejecutivo describen cuatro escenarios posibles. El primero: que se haga lugar al recurso presentado hasta que se resuelva la cuestión de fondo y se frenen provisoriamente los trabajos en la zona.
El segundo: que se ordene detener el proyecto de manera total, algo que consideran casi imposible.
El tercero: que el Tribunal declare que no tiene competencia. El cuarto: que avale la explotación.
El primer escenario es el que confían que puede resultar el más probable y que significaría una suerte de primera victoria para la Argentina, según fuentes oficiales consultadas por LA NACION.
Quiénes armaron la presentación
La presentación argentina fue realizada por los equipos jurídicos de la Secretaría Legal y Técnica, la Cancillería, el Ministerio de Economía y la Procuración del Tesoro de la Nación. Es parte de la avanzada de la administración mileísta para impedir la explotación petrolera en la zona.
Desde septiembre pasado, cuando el presidente Javier Milei habló en cadena nacional por la causa Malvinas y marcó un giro respecto de lo que siempre había dicho, el Gobierno activó distintos frentes para la preservación del área. Entre ellos, el planteo ante el Tribunal del Mar y el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que está trabado en el Congreso.
Desde entonces, la Argentina viene solicitando el cese inmediato de las actividades de explotación del proyecto Sea Lion.
El equipo que defenderá la posición argentina
La defensa encabezada por Ibarzábal Murphy está integrada por Marcelo Kohen, exsecretario general del Institut de Droit International y exjuez ad hoc del Tribunal Internacional del Derecho del Mar, que representó a la Argentina en el caso de la fragata Libertad, en el que el mismo Tribunal ordenó en 2012 la liberación del buque como medida provisional.
También por el neerlandés Nico Schrijver, expresidente del Institut de Droit International y de la International Law Association y una de las máximas autoridades mundiales en soberanía sobre los recursos naturales, y por Agustín Giustiniani, profesor de la Maestría en Solución de Controversias Internacionales de Ginebra (MIDS).
En su reclamo, la Argentina identificó que la inminencia de la explotación hidrocarburífera del proyecto “Sea Lion” “no puede esperar a los tiempos habituales de conformación del tribunal de arbitraje”. Por eso elevó el reclamo urgente ante el Tribunal del Mar: busca impedir que avancen las operaciones mientras se constituye el tribunal arbitral que resolverá la controversia de fondo.