El yacimiento El Sosneado estaba al borde de trabajar a pérdida y la Provincia movió una pieza clave para que la petrolera no se vaya: aceptó resignar parte de lo que cobra por regalías, pero con condiciones que la empresa deberá cumplir. Qué pidió a cambio y qué pasa si no lo hace.
El Gobierno de Mendoza oficializó una jugada para sostener la actividad petrolera en el sur provincial: redujo a la mitad la regalía que paga Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A. (PCR) por explotar el yacimiento El Sosneado, con la mira puesta en que la empresa no abandone el pozo.
La decisión quedó plasmada en el Decreto 2202/2026, publicado este viernes 6 de noviembre en el Boletín Oficial de Mendoza y firmado por el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
Del 12% variable a un 6% fijo
El nuevo esquema reemplaza el anterior, que fijaba una regalía del 12% con variaciones atadas al precio del petróleo. Ahora la alícuota será fija, del 6%, para el yacimiento ubicado en el sur de la provincia.
La medida responde a un planteo de la propia compañía, que alertó sobre las dificultades económicas para mantener el yacimiento en funcionamiento. Según los datos que presentó PCR, El Sosneado viene perdiendo producción a un ritmo de entre el 20% y el 25% anual desde 2019, lo que pone en riesgo la rentabilidad de la explotación.
Pozos que producen cada vez menos
El panorama que describió la empresa es el de un yacimiento maduro. En octubre de 2025, cada pozo extraía en promedio apenas 1,2 metros cúbicos diarios de petróleo, mientras que el agua representaba el 88,7% del fluido que salía del reservorio.
A eso se suman los costos de operación en alza y la competencia por recursos y servicios con Vaca Muerta, el gran polo petrolero del país.
Con ese escenario, PCR proyectó que si no se modificaban las condiciones económicas el yacimiento empezaría a operar completamente a pérdida hacia fines de 2027, lo que podría derivar en la interrupción de las tareas.
Una concesión que llega hasta 2035
El área tiene concesión vigente hasta septiembre de 2035, después de que la Provincia autorizara una segunda prórroga en 2022. En ese momento, la compañía había asumido compromisos de inversión por US$ 18,95 millones, más un programa condicionado de otros US$ 6,5 millones.
Sin embargo, los resultados de las perforaciones realizadas entre 2022 y 2024 obligaron a revisar parte de esas obligaciones. Los informes técnicos de la Dirección de Hidrocarburos concluyeron que perforar otro pozo, como estaba previsto originalmente, ofrecía escasas posibilidades de recuperar la inversión.
Por eso la Provincia aceptó canjear la perforación pendiente por diez intervenciones de reparación en pozos existentes. Cinco ya se habían hecho por encima de las obligaciones originales; las otras cinco deberán concretarse entre 2026 y 2030, con una inversión estimada de US$ 1 millón.
Qué tiene que hacer la empresa a cambio
La rebaja de regalías quedó atada a un nuevo programa de inversiones por US$ 2,2 millones. Incluye tres reparaciones adicionales de pozos, la conversión de dos instalaciones para inyección de fluidos y mejoras en la infraestructura de superficie.
El objetivo es recuperar parte de la producción con técnicas que permitan extraer hidrocarburos de sectores del reservorio que todavía tienen recursos aprovechables.
PCR deberá presentar documentación técnica sobre las intervenciones y entregar los primeros resultados de un proyecto piloto de recuperación secundaria dentro de los 24 meses posteriores a la notificación del decreto.
También tendrá que constituir una garantía equivalente al 20% de las nuevas inversiones comprometidas. Si incumple, la Provincia podrá ejecutar esa garantía y dejar sin efecto el beneficio sobre las regalías, tras el procedimiento administrativo correspondiente.
El decreto suma otra exigencia: en los próximos 90 días corridos desde su notificación, la petrolera deberá presentar una nueva propuesta de inversiones contingentes que conserve un valor económico y un impacto social similares a los del acuerdo de 2022.
La reducción de regalías rige desde la publicación de la norma y se mantendrá mientras la compañía cumpla con las condiciones técnicas y económicas acordadas. Así, Mendoza apuesta a prolongar la vida de un yacimiento que atraviesa una etapa avanzada de agotamiento productivo.