448 milímetros de promedio contra los 247 habituales: octubre rompió los registros de lluvia en Misiones y hubo tres episodios extremos. Lo que viene tampoco da respiro.
La provincia vivió un octubre fuera de escala: las lluvias duplicaron el promedio histórico y dejaron un anticipo de lo que podría venir en los próximos meses. Así lo refleja el informe hidrometeorológico que difundió la Dirección General de Alerta Temprana, dependiente del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones.
El promedio provincial de precipitaciones llegó a unos 448 milímetros. Para tener dimensión: los registros habituales de octubre en la provincia se mueven entre los 247 y los 279 mm. Es decir, llovió bastante más del doble de lo esperado.
Los números que dejó el mes
Los acumulados variaron según la zona. Según los datos oficiales, Posadas registró 408 milímetros, Bernardo de Irigoyen llegó a 539 mm y Puerto Iguazú sumó 398 mm. En las tres localidades los excesos fueron notorios: más de 150 mm por encima de lo normal en la capital y en la ciudad de las Cataratas, y más de 260 mm en el extremo este provincial.
El comportamiento no fue parejo a lo largo del mes. Se contabilizaron tres episodios hidrometeorológicos extremos. El primero se desató el 3 de octubre, cuando una línea de inestabilidad cruzó el territorio y descargó lluvia abundante en pocas horas, acompañada de granizo y ráfagas que provocaron daños en árboles e infraestructura.
Luego, entre el 8 y el 12, y otra vez del 21 al 25, se formaron áreas de inestabilidad generalizadas que derivaron en tormentas fuertes, caída de granizo y acumulados significativos.
Un mes más fresco de lo habitual
Tanta agua y tanta nubosidad tuvieron su efecto sobre el termómetro. Las temperaturas medias quedaron levemente por debajo de los valores normales para octubre, que en Misiones oscilan entre 19,8 °C y 22,5 °C según la zona.
Los registros del mes marcaron 20,2 °C en Posadas, 18,3 °C en Bernardo de Irigoyen y 19,8 °C en Puerto Iguazú. La presencia de jornadas nubladas limitó el calentamiento durante las horas de luz.
Qué se espera para el verano
El panorama hacia adelante no muestra un cambio de tendencia. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, para el trimestre noviembre-enero existe una probabilidad superior al 55 % de que las precipitaciones superen los valores normales, mientras que las temperaturas se mantendrían dentro de los rangos esperados.
A ese escenario se le suma el fortalecimiento de El Niño. Las proyecciones de la NOAA indican una probabilidad superior al 83 % de que el fenómeno alcance una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027, con chances de transformarse en uno de los eventos más intensos desde 1950.
Para Misiones, ese contexto se traduce en más probabilidad de lluvias abundantes y de eventos hidrometeorológicos extremos. Octubre, en ese sentido, funcionó como una muestra de lo que podría repetirse durante la primavera y el verano: la coincidencia entre el pronóstico estacional y la evolución de El Niño refuerza la posibilidad de que los excesos de precipitación continúen.
Por eso, desde los organismos recomiendan seguir las alertas oficiales y atender las indicaciones preventivas, en especial en zonas urbanas inundables y en áreas cercanas a cursos de agua.