696 secciones de segundo grado y 710 de tercero: la evaluación neuquina de lectura y escritura ya se aplica en toda la provincia, pero hay un detalle de su origen que la diferencia de las pruebas nacionales.
El gobierno de Neuquén puso en marcha la segunda edición de su propio sistema de evaluación de lectura y escritura, un mecanismo diseñado íntegramente por la cartera educativa provincial y aplicado en el primer ciclo de la escuela primaria. La novedad de este año: las pruebas que ya se tomaban en primero y segundo grado se extendieron a tercero, el último curso de ese tramo.
La evaluación comenzó a aplicarse el 2 de noviembre en todas las regiones de la provincia. Detrás del instrumento hay un equipo de docentes abocado específicamente al tema, que contó con el asesoramiento de Ana María Kaufman, una especialista de peso en el ámbito educativo nacional y latinoamericano.
Quiénes acompañan el proceso
Ese respaldo técnico llegó a través de una articulación entre la empresa Pan American Energy (PAE), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el programa “Hacer Escuela”, que hicieron posible la orientación de la magíster para concretar la evaluación neuquina.
El objetivo central es analizar las prácticas de enseñanza vinculadas a los conocimientos, saberes y el desempeño de los estudiantes de primero a tercer grado de todas las primarias neuquinas, en torno a los ejes de lectura, escritura y lenguaje escrito. La provincia ya tiene una meta para 2027: sumar quinto grado, también en prácticas del lenguaje.
Para qué sirve el instrumento
Con los resultados, la cartera busca conocer los distintos niveles de conceptualización de los chicos en lectura y escritura para planificar la enseñanza con intervenciones docentes puntuales que permitan avances concretos en el aprendizaje. Además, apunta a obtener, sistematizar y analizar información que sirva para definir líneas de acción y fortalecer la reflexión y la formación docente en alfabetización.
El despliegue es masivo. La acción evaluativa alcanza a 696 secciones de segundo grado, con 10.779 estudiantes, y a 710 secciones de tercer grado, que reúnen a 11.033 estudiantes.
La diferencia con las pruebas nacionales
Desde el gobierno provincial destacan un valor que consideran superlativo frente a otras pruebas aplicadas de forma genérica en todas las jurisdicciones del país: la capacidad de penetración y aceptación por parte de las comunidades educativas, ligada al carácter situado tanto de su origen y generación como de su aplicación. Otro punto que subrayan es que la herramienta es aplicada por los propios docentes de grado, sin intervención de agentes externos a las aulas ni a las instituciones primarias.