Ocultaban la droga en un lugar impensado: el hallazgo que complicó a los detenidos
Más de cinco kilos de cocaína, vehículos con compartimentos secretos y una trama que cruzó provincias: así cayó la presunta red que investiga la Justicia Federal. Tres hombres ya están tras las rejas, pero una mujer quedó en libertad con condiciones.
La Justicia Federal de Comodoro Rivadavia avanzó contra una presunta red dedicada al traslado y comercialización de cocaína desde Mendoza hacia la Patagonia. Tres hombres quedaron con prisión preventiva por nueve meses y una mujer de nacionalidad dominicana recuperó la libertad bajo estrictas condiciones.
La investigación, bautizada Causa Corredor Norte, busca determinar si los imputados integraban una estructura que movía estupefacientes hacia distintas localidades del sur del país.
Quiénes son los imputados
La jueza federal Eva Parcio dispuso la prisión preventiva de Gustavo Páez, Sergio Castelucci Muñoz y Luis Messina. La medida regirá, en principio, hasta el 24 de junio de 2027, aunque podrá revisarse si alguna de las partes lo pide.
En tanto, Alegaris Román, de nacionalidad dominicana, seguirá el proceso en libertad. La magistrada consideró que hay elementos que la vincularían con los hechos, pero resolvió que espere el avance de la causa fuera de la cárcel.
Una entrega que empezó con un número de teléfono
Según la hipótesis que el Ministerio Público Fiscal presentó en la audiencia de control, todo arrancó con información recibida el viernes 18 de septiembre. Entre ese día y el siguiente habría llegado a Comodoro Rivadavia un cargamento de drogas que debía entregar una persona identificada, en un primer momento, solo por un número telefónico.
De acuerdo con la acusación, la sustancia la habría recibido Luis Messina, el único de los investigados con domicilio en Comodoro Rivadavia. El hombre trabaja para una contratista petrolera y registra condenas anteriores.
Con intervenciones telefónicas, vigilancias y seguimientos de la División Drogas Peligrosas, los pesquisas empezaron a reconstruir los movimientos y contactos de los sospechosos. Uno de los teléfonos analizados habría sido usado por Castelucci Muñoz, quien, según la Fiscalía, permaneció junto a Messina y Román desde su llegada a la ciudad.
Los viajes que siguieron en Caleta Olivia
Un viaje de tres de los investigados hacia Caleta Olivia quedó incorporado a la causa. El desplazamiento se detectó durante un control documental que personal policial de Santa Cruz hizo sobre un Honda Civic de Messina.
El 23 de septiembre, los efectivos detectaron una Chevrolet S10 con patente de Mendoza estacionada frente al domicilio que estaba bajo vigilancia. El vehículo estaba vinculado a Páez, que había llegado desde esa provincia. Ese mismo día arribó también una Ford Ranger.
A partir de entonces, los investigadores registraron desplazamientos entre distintos domicilios de Comodoro Rivadavia y un nuevo viaje a Caleta Olivia, donde observaron encuentros entre los ocupantes de los vehículos y otras personas.
Para la Fiscalía, esos movimientos, sumados a las comunicaciones y los seguimientos, permiten sostener provisoriamente la hipótesis de una organización dedicada al traslado y la comercialización de drogas.
Dónde estaba escondida la cocaína
Los allanamientos del jueves 24 de septiembre dejaron como saldo el secuestro de más de cinco kilos de cocaína.
En la Chevrolet S10 vinculada a Páez encontraron dos paquetes con forma de ladrillo y otro envoltorio más chico. Estaban ocultos dentro de la estructura del vehículo: para hallarlos hizo falta una cámara especial que detectó modificaciones en la compuerta de la caja, donde la chapa presentaba tornillos colocados para tapar los envoltorios.
En otro allanamiento, en la vivienda donde se alojaban Páez y Castelucci, los investigadores encontraron un bolso en el techo con cuatro paquetes rectangulares. También secuestraron celulares, documentación y otros elementos que quedaron incorporados a la causa.
Qué resolvió la Justicia
La Fiscalía encuadró provisoriamente los hechos como comercialización de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más personas.
La jueza Parcio autorizó la apertura y extracción de información de los teléfonos secuestrados, para analizar llamadas, mensajes, audios, videos, contactos, aplicaciones y fotografías. La medida quedó limitada al período entre el 1 de agosto y el 24 de septiembre.
También dispuso el levantamiento del secreto bancario sobre las cuentas de Páez y Román, con el objetivo de revisar movimientos financieros y billeteras virtuales que aporten información sobre los presuntos roles de cada investigado.
Román deberá presentarse cada 15 días ante la Justicia, mantener actualizados sus datos de contacto e informar cualquier cambio de domicilio. Tiene prohibido salir de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly sin autorización judicial, no puede contactarse con personas vinculadas a la causa y tiene restricciones sobre la posesión de drogas o armas. Si incumple, podría volver a ser detenida.
La causa sigue en etapa de investigación y la Justicia deberá determinar el grado de responsabilidad de cada imputado.