Pagan menos deudas, pero hay un número que sigue casi 5 veces arriba de 2024
El 12,2% de septiembre es solo la punta: hay un número que se multiplicó casi cinco veces desde octubre de 2024 y que el informe de 1816 pone sobre la mesa. ¿Qué pasó con las refinanciaciones?
La morosidad de las familias argentinas volvió a bajar en septiembre y acumuló su segunda caída mensual consecutiva. Según un informe de la consultora 1816, elaborado con datos de la Central de Deudores del Banco Central, el indicador pasó del 12,8% en agosto al 12,2% en septiembre: una reducción de 0,6 puntos porcentuales.
El dato no implica que el crédito haya crecido. El relevamiento aclara que el stock total de préstamos se mantuvo estancado, por lo que la mejora respondió a una menor cantidad de deuda en situación irregular y no a una expansión significativa del financiamiento.
Qué pasó con las empresas y con el sector privado
La morosidad total del sector privado no financiero también retrocedió: del 7,75% en agosto al 7,50% en septiembre. La excepción fue el segmento corporativo, donde los incumplimientos subieron levemente del 3,80% al 3,82%.
El informe de 1816 puso el foco en que la baja de los atrasos se dio en todas las entidades que prestan a los hogares. "Cuando miramos a nivel de entidad financiera, el ratio de irregularidad de familias bajó en septiembre en todas y cada una de las 12 principales entidades en materia de créditos a hogares, lo que refleja que la caída del mes fue extendida a nivel sistema", señalaron desde la consultora.
El otro indicador que tocó su piso en más de un año
El relevamiento también midió la deuda con atrasos de hasta 90 días, clasificada como situación 2 y que no se considera irregular. Ese porcentaje bajó al 2,52% en septiembre y, sumando familias y empresas, alcanzó su nivel más bajo en más de un año.
Sin embargo, hay una contracara que el estudio advierte: las refinanciaciones de préstamos siguieron creciendo durante septiembre. Las familias argentinas acumularon deudas refinanciadas por $2,9 billones, equivalentes al 3,9% del crédito total destinado a los hogares. En las empresas, en cambio, la proporción fue bastante menor: 0,9% del financiamiento total al sector.
Así, mientras caía la proporción de préstamos en situación irregular, aumentaba el volumen de obligaciones cuyos plazos o condiciones de pago fueron modificados.
La comparación que dimensiona la suba
Los niveles actuales siguen muy por encima de los de dos años atrás. En octubre de 2024, la irregularidad total del crédito del sector privado era de apenas 1,5%. En ese momento, la morosidad de las familias llegaba al 2,5% y la de las empresas, al 0,7%.
Pese a las bajas de agosto y septiembre de 2026, la morosidad de los hogares continúa casi cinco veces por encima del registro de octubre de 2024. La irregularidad de las empresas también permanece arriba de aquellos valores.
Cómo viene el crédito en pesos
El informe analizó además la evolución del crédito en pesos durante octubre, con los datos disponibles hasta el día 23. Los préstamos en moneda nacional subieron un 0,9% en términos reales, un desempeño mejor al de los tres meses previos.
No obstante, la consultora remarcó que el financiamiento en pesos sigue prácticamente estancado desde la finalización de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), a mediados de 2025. Esa falta de crecimiento sostenido del crédito limitó la velocidad con la que baja el indicador de morosidad, incluso con el aumento de las refinanciaciones.