Pagar $950.000 para operar una retroexcavadora: la condición que nadie te dice
Economía · San Juan

Pagar $950.000 para operar una retroexcavadora: la condición que nadie te dice

Se promocionaba como la llave de entrada a la mina y hasta mencionaba certificaciones que supuestamente pedían las grandes compañías. Lo que no decía el aviso es qué pasa cuando el curso termina y el puesto nunca llega.

En San Juan se ofrece una capacitación práctica para manejar retroexcavadoras a $950.000 por persona, pero completarla no asegura un puesto de trabajo. El dato surge de un relevamiento de CUYO MINERO sobre el negocio que creció al calor de la fiebre minera, donde conviven cursos caros, promesas laborales y avisos apócrifos con el nombre de grandes compañías.

El precio, por sí solo, no convierte a una capacitación en un engaño. Quien paga esa suma está comprando una habilidad: después deberá presentarse a una búsqueda, competir con otros postulantes y cumplir los requisitos que fije la empresa. La diferencia entre un curso legítimo y una estafa no pasa por lo que cuesta, sino por lo que se promete a cambio.

Cuánto cuestan los cursos que circulan en San Juan

Además de la formación para operar maquinaria pesada, este año aparecieron otras propuestas ligadas al sector: $120.000 para auxiliar de depósitos y almacenes, $160.000 para especialización en transporte de sustancias peligrosas y $250.000 para manejo defensivo orientado a minería e industria.

Una de las publicaciones promocionaba justamente esta última capacitación como una formación capaz de “abrir la puerta” hacia la mina y mencionaba certificaciones que, supuestamente, demandaban compañías importantes. El problema aparece cuando el curso se vende como llave de acceso a un empleo y no como lo que es: una instancia de aprendizaje.

Cuando el pago no era por aprender, sino por entrar

Hay un límite que separa dos situaciones muy distintas. A comienzos de 2026, unos 200 trabajadores vinculados a San Juan denunciaron haber pagado cerca de $200.000 cada uno con la promesa de ingresar a EXAR, en Jujuy. La minera desconoció la convocatoria.

La investigación judicial posterior detectó que para captar a esos trabajadores se habrían usado estructuras comerciales como Baez Mamani Group, Rimay Group S.R.L. y Consultora Bomblin, que pedían dinero por supuestos trámites y estudios preocupacionales. Según las denuncias conocidas entonces, el pago no equivalía al precio de una capacitación, sino a gestiones que supuestamente destrababan la incorporación laboral.

Las empresas consultadas para esta investigación coinciden en un punto: un proceso de selección legítimo no funciona de esa manera.

Vicuña y una búsqueda laboral falsa que circuló en todo el país

El uso de marcas conocidas agrega otro problema. En octubre empezó a circular una publicación que usaba el nombre, los colores y la identidad visual de Vicuña para anunciar supuestas búsquedas en toda la Argentina. El aviso pedía operadores de equipos, personal de mantenimiento, conductores de camiones y camionetas, choferes, administrativos, técnicos, electricistas, mecánicos, soldadores, ayudantes generales y otros perfiles.

La empresa salió a desmentirlo, emitió una advertencia y precisó cuáles son los únicos canales válidos: la sección “Trabajá con nosotros” de su página web para puestos directos y “Oportunidades” para las vacantes dentro de empresas contratistas. Además, aclaró algo clave para quien busca empleo: no solicita ni recibe currículums por WhatsApp ni por vías no oficiales.

La advertencia se cruza con otro episodio que surgió durante esta investigación. La misma familia que había invertido en la capacitación de maquinaria contó que el hombre recibió después una llamada que se presentó como vinculada a Vicuña. A partir de ese contacto le hackearon el celular y comenzaron a escribirles a sus contactos haciéndose pasar por él para pedirles dinero.

Las capturas que llegaron a CUYO MINERO muestran que desde su cuenta se pidió una transferencia de $79.000 y luego se enviaron los datos de una cuenta para concretar el pago. El material acredita que existió ese pedido, pero no alcanza para determinar quién estuvo detrás de la maniobra ni para atribuirle responsabilidad alguna a la compañía. Vicuña, de hecho, viene advirtiendo sobre publicaciones falsas y pide usar solo sus canales oficiales.

Los Azules: “Nadie tiene que pagar para acceder a una oportunidad laboral”

Franco Rizzeto, responsable de Recursos Humanos de Los Azules, fue contundente al explicar cómo manejan sus procesos. Las oportunidades se publican en la página oficial de la compañía en LinkedIn y los interesados también pueden enviar su currículum a [email protected]. Las búsquedas pueden gestionarlas directamente desde RRHH o a través de consultoras especializadas, pero en todos los casos la empresa valida los procesos.

Hasta ahora Los Azules no detectó publicaciones que usen su nombre o su imagen sin autorización para pedir dinero u ofrecer puestos. Sí reconoció que ese tipo de prácticas existe y genera falsas expectativas entre quienes necesitan trabajar. La firma remarcó que nadie puede garantizar un puesto de antemano y que toda incorporación exige postulación, entrevistas, evaluaciones, estudios preocupacionales y, al final, una oferta formal.

“Nadie tiene que pagar para acceder a una oportunidad laboral en Los Azules”, señaló Rizzeto. La empresa aseguró que nunca pide ni pedirá dinero para participar de una búsqueda, entrar a una base de talentos, hacer evaluaciones o preocupacionales, recibir capacitaciones vinculadas a una contratación o ingresar a trabajar.

También enumeró las señales de alerta que deberían encender la alarma: promesas de ingreso asegurado, pedidos de dinero, solicitudes de información bancaria o personal que no corresponden a esa etapa, presión para decidir rápido y enlaces o formularios cuyo origen no se puede comprobar.

CAEM también detectó intentos de engaño

La preocupación llegó a las entidades del sector. La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) emitió un aviso después de detectar a personas ajenas a la institución que enviaban mensajes y enlaces pidiendo datos personales o de contacto haciéndose pasar por la entidad. La cámara calificó esos contactos como intentos de estafa y recomendó no abrir los enlaces, no compartir información y verificar cualquier comunicación por sus canales oficiales.

Una denuncia en San Juan que ya está en la Justicia

El tema también llegó formalmente a la Justicia provincial. Consultada por CUYO MINERO sobre la denuncia vinculada a la Agrupación Minera Cordillera de los Andes, la UFI confirmó que hay una investigación en curso. “Tenemos una denuncia y estamos en plazo de investigación previa. Estamos investigando, hemos requerido informes y hemos recibido una presentación espontánea de los denunciados”, señalaron oficialmente.

La causa gira en torno a presuntos cobros ligados a capacitaciones. Quienes hicieron la presentación sostienen que algunos cursos debían ser gratuitos y que después se habrían pedido pagos. Entre la información que trascendió aparecen montos cercanos a $150.000 por capacitación y estimaciones de los denunciantes sobre cifras totales mucho mayores. Esos totales todavía no fueron determinados judicialmente y la causa sigue en una instancia preliminar.

Los denunciados rechazaron públicamente las acusaciones y afirmaron que los cursos arancelados correspondían a una actividad privada separada de la agrupación. También negaron haber garantizado empleos. Será la investigación la que determine qué ocurrió, cómo se hicieron los cobros y si existió alguna conducta irregular.

Los “oportunistas” que aparecen cuando falta trabajo

Desde UOCRA San Juan aseguraron a CUYO MINERO que el gremio no recibió denuncias propias de la magnitud de los casos judicializados, aunque admitieron que observan de forma permanente publicaciones que ofrecen capacitaciones para maquinistas, choferes y otros oficios.

Alberto Tobares, secretario adjunto de la organización, explicó que intentan advertir a los trabajadores porque la necesidad de empleo crea el terreno para que aparezcan quienes buscan aprovecharse. Habló directamente de “oportunistas” y marcó el riesgo de invertir dinero en un curso para descubrir después que ese certificado no tiene el reconocimiento esperado o no sirve para llegar al puesto buscado. También aclaró que cualquier responsabilidad concreta sobre las denuncias existentes deberá establecerla la Justicia.

El gremio tiene un acuerdo con Vicuña para preparar trabajadores frente a la demanda de mano de obra que se viene. Según Tobares, participan UOCRA nacional, UOCRA San Juan, Fundación UOCRA, Vicuña y el centro de capacitación local, en un esquema pensado para formar perfiles que después puedan competir por las oportunidades del desarrollo minero.

El dato relevante es que esas capacitaciones son gratuitas para el trabajador. “No tiene ningún costo”, confirmó Tobares al ser consultado sobre el programa. El convenio no garantiza que cada persona capacitada consiga empleo, pero muestra cómo funciona una formación articulada entre un sindicato y una compañía que tendrá demanda concreta de trabajadores.

Qué revisar antes de pagar cientos de miles de pesos

La conclusión del relevamiento no es que los cursos privados sean malos ni que cobrar por capacitar sea una irregularidad. La clave está en saber qué se compra. Antes de desembolsar $100.000, $600.000, $950.000 o cualquier otra suma para acercarse al mercado laboral minero, hay una serie de verificaciones posibles.

Primero, identificar quién organiza la capacitación y bajo qué figura funciona. Cuando corresponda, se puede consultar si tiene personería jurídica, inscripción o registro ante el organismo que regula su actividad. También conviene pedir la documentación cuando una publicidad menciona un supuesto aval ministerial, una resolución, un convenio empresarial o un reconocimiento nacional: ese respaldo debería poder comprobarse.

Otro punto es saber qué certificado se va a recibir. No es lo mismo una constancia de asistencia, un certificado privado de capacitación, una certificación de competencias o una habilitación para operar maquinaria. El destino del dinero también importa: un pago a una cuenta personal que no puede vincularse claramente con la entidad organizadora merece, como mínimo, una verificación extra antes de transferir.

Hay una regla que empresas y organismos repiten: capacitación y contratación son dos cosas distintas. Una formación puede mejorar el perfil, enseñar un oficio demandado o incluso generar contactos con empresas, pero ninguna institución externa puede garantizar por sí sola que una minera contrate a alguien solo porque pagó un curso.

Si una propuesta menciona a Vicuña, Los Azules, Veladero, Gualcamayo u otro proyecto, la forma más simple de comprobarla es consultar los canales oficiales de esa compañía antes de entregar dinero, documentación o datos sensibles. El crecimiento minero va a exigir más trabajadores capacitados y la formación será necesaria para aprovechar las oportunidades. Pero justamente por la expectativa que generan esos empleos creció también el espacio para vender algo mucho más difícil de asegurar que un curso: la esperanza de conseguir un lugar dentro de una mina.

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