¿Qué especies autóctonas plantaron los estudiantes en el ex predio agrícola de Río Blanco y por qué eligieron ese terreno?
Alumnos de dos tecnicaturas del IES N° 5 de Río Blanco forestaron un predio que durante años se dedicó a la producción agrícola extensiva. La jornada unió plantación de árboles nativos con una degustación de productos regionales.
La actividad se desarrolló en un ex predio productivo y estuvo a cargo de estudiantes de Gestión Ambiental y de Gastronomía del instituto "José Eugenio Tello". La coordinación fue de la ingeniera agrónoma Rosana Virgili, docente de Prácticas Profesionales II y de Ecología Urbana y Rural.
Los ejemplares autóctonos fueron provistos por los viveros del Ministerio de la Producción de la Provincia. La plantación se hizo de manera planificada, con el objetivo de restaurar suelos que históricamente se usaron para la agricultura extensiva.
Qué árboles se plantaron
Entre las especies que se implantaron en la jornada figuran:
- Lapacho rosado y lapacho amarillo
- Jacarandá y Tipa
- Palo borracho y Molle
Según explicaron desde la institución, la iniciativa buscó que los futuros técnicos adquieran herramientas prácticas para diseñar y ejecutar planes de restauración ecológica. También se apuntó a mitigar el cambio climático y a atraer fauna local.
El valor de la experiencia en campo
Virgili remarcó la importancia de que los estudiantes vivan el proceso completo de la plantación. "La idea es que los futuros técnicos vivencien en campo el tiempo y las dificultades reales que conlleva la plantación de un árbol. Quien el día de mañana deba dirigir un plan de remediación ambiental tiene que conocer de primera mano todo el proceso de crecimiento y establecimiento de las especies locales", afirmó.
Ambiente y cocina regional, en una misma jornada
La actividad también incluyó una pata gastronómica. Alumnos de Productos y Tecnologías Regionales de la carrera de Cocinas Regionales prepararon elaboraciones con insumos autóctonos y las compartieron con la comunidad educativa.
La docente vinculó la preservación de la flora nativa con las nuevas demandas de la cocina actual. "Hoy la gastronomía exige saber el origen limpio y natural de los alimentos, libres de la carga de agroquímicos a la que estuvimos acostumbrados en décadas pasadas. Comprender de dónde provienen los productos de la tierra para transformarse en nutrición es un valor que une de forma directa a la gestión ambiental con la cocina tradicional jujeña", sostuvo Virgili.