Posadas: abrirán la puerta de 6.000 casas y revisarán cada rincón en solo 5 minutos
Más de 6.000 casas, visitas de cinco minutos y un método que no deja nada librado al azar: el operativo que busca frenar al mosquito del dengue ya empezó en Posadas. Pero hay un obstáculo que los técnicos no pueden resolver solos.
La Municipalidad de Posadas arrancó este lunes una nueva edición del operativo LIRAa, el relevamiento que busca detectar larvas del Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue y otras enfermedades. La meta: recorrer entre 6.000 y 6.500 viviendas, cerca del 6% de las casas de la ciudad.
El lanzamiento se hizo en el playón del barrio A-4, desde donde los equipos comenzaron a trabajar en las delegaciones Dolores Sur y Miguel Lanús. También está previsto ingresar a algunos sectores de Dolores Norte.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el director de Vigilancia y Control de Vectores, Fabricio Tejerina, explicó cómo funciona el operativo y por qué la colaboración de los vecinos es clave.
Visitas de cinco minutos y un método estadístico
Los técnicos no tocan timbre al azar: las manzanas y viviendas se seleccionan mediante un procedimiento estadístico y aleatorio. Según el sector, se releva el 25% o el 50% de las casas de cada manzana.
Las visitas duran en promedio cinco minutos. En ese lapso, los inspectores revisan los espacios donde puede acumularse agua y buscan posibles criaderos. Si una casa está cerrada o sus ocupantes no permiten el ingreso, los equipos pasan a la siguiente y luego retoman el orden del muestreo.
"Es fundamental que el vecino participe, colabore, que abra la puerta de su casa y que le permita a los técnicos ingresar", sostuvo Tejerina.
Además del relevamiento, los equipos explican a los vecinos qué lugares pueden favorecer la reproducción del mosquito y responden consultas.
El clima juega a favor del mosquito
El funcionario advirtió que el aumento de las lluvias y las temperaturas puede generar condiciones ideales para la reproducción del Aedes aegypti. "Son las condiciones ideales", señaló, aunque remarcó que eliminar los criaderos sigue siendo la clave para bajar el riesgo.
Tejerina recordó que algunas epidemias de la última década coincidieron con períodos asociados al fenómeno de El Niño y subrayó que la prevención exige un trabajo conjunto entre vecinos y autoridades. "Hay que estar alerta", dijo.
También aclaró que el problema no se limita a una casa ni a una ciudad: las enfermedades transmitidas por mosquitos responden a una dinámica que involucra a toda la provincia, la región y los países vecinos.
Los criaderos que más aparecen
Según el relevamiento, más del 50% y cerca del 60% de los criaderos detectados están en objetos de uso cotidiano: baldes de pintura, neumáticos, plantas que acumulan agua, floreros y platos portamacetas.
Muchos de esos elementos no se retiran durante el descacharrado porque las familias los siguen usando. Por eso, insistió Tejerina, la participación de los vecinos es determinante.
Las principales dificultades aparecen en viviendas abandonadas o cerradas, sobre todo aquellas con muros perimetrales que impiden ver el interior. "Las casas que están cerradas y el muro perimetral están abandonadas, esos lugares son complicados", explicó. El municipio trabaja en intimar a los propietarios para que mantengan los inmuebles en condiciones, aunque hay casos de dueños que no viven en Posadas, propiedades en sucesión o sin nadie a cargo del mantenimiento.
Qué hacer después de cada lluvia
Desde Vigilancia y Control de Vectores recomendaron revisar los patios y eliminar cualquier acumulación de agua:
- Vaciar y limpiar baldes, floreros y platos portamacetas.
- Guardar bajo techo los recipientes que no se usan.
- Dar vuelta tachos y otros objetos que puedan acumular agua.
- Perforar los neumáticos usados como maceteros.
- Mantener limpios los espacios exteriores.
En el caso de los neumáticos, Tejerina recomendó perforarlos para que drenen y no se conviertan en criaderos.
Resultados y cronograma
Las tareas de campo se extenderán entre cinco y siete días hábiles, según el clima. Luego las muestras se analizan en laboratorio y la información se carga en una base de datos. Los primeros resultados darían una visión inicial de la situación de Posadas entre 15 y 20 días después de terminado el trabajo.
El objetivo final es elaborar un mapa de riesgo de la ciudad, con zonas clasificadas por colores según el nivel de peligro, para orientar el descacharrado y el control focal. "Esto nos permite hacer un mapa donde nosotros podemos identificar las diferentes regiones de la ciudad en diferentes colores y, a partir de esa información, dirigir nuestras tareas", detalló Tejerina.
Cronograma
- Lunes 21: estratos 9 y 11, delegaciones Dolores Sur y Miguel Lanús.
- Martes 22: estratos 6 y 1, delegaciones 32-33 y Urquiza.
- Miércoles 23: estratos 2, 3 y 4, delegaciones Villa Cabello y Ribera.
- Jueves 24: estratos 5 y 12, delegaciones Itaembe Guazú y Santa Rita.
- Viernes 25: estratos 7, 8 y 10, delegaciones Itaembe Oeste, Dolores Norte e Itaembe Este.
