Cuatro equipos con nombres de animales misioneros, ex glorias de primera división y una regla que lo cambia todo: en este torneo está prohibido correr. La modalidad que llegó desde Inglaterra ya tiene su primera competencia en la provincia.
En las canchas de fútbol 7 del club Jorge Gibson Brown, cada miércoles desde las 16, un grupo de jugadores mayores de 55 años se calza los botines con una particularidad que rompe todos los manuales: está terminantemente prohibido correr. Se trata del fútbol caminando, una modalidad que desembarcó en Misiones el año pasado y que ahora dio un paso más con la puesta en marcha de su primer torneo oficial.
La propuesta no es excluyente. Aunque el certamen reúne a ex futbolistas con trayectoria, cualquier vecino con ganas de moverse puede sumarse: el objetivo pasa por la movilidad sin lesiones, lejos de la exigencia física del deporte tradicional.
Un invento británico que cruzó el océano
El walking football nació en el Reino Unido en 2011 con una misión clara: mantener vinculadas al fútbol a personas mayores de 50 años que, por problemas de movilidad u otras razones, ya no podían practicar el juego convencional. La fórmula funcionó y se expandió rápido.
La Walking Football Association de Inglaterra nuclea hoy a más de 600 equipos. El año pasado se disputó el primer mundial en España, con la participación de 25 países, lo que consolidó el crecimiento global de la disciplina. En ese torneo, Inglaterra se quedó con el título masculino de +50 y también con el de +70, mientras que Polonia ganó en +60. En la rama femenina (+50), Noruega se impuso en la final ante equipos de Europa, América y Asia.
Cómo llegó a la provincia
En Misiones, la actividad arrancó en 2025 impulsada por la Asociación de Ex Futbolistas de Misiones, también conocida como Asociación Civil Ex Jugadores Glorias de Misiones. Desde entonces, el grupo no dejó de crecer.
Los propios participantes destacan el clima que se genera: cordialidad, camaradería y un ambiente sano donde sobran los chistes, los caños y las chicanas. El plantel es variado, con ex futbolistas de primera división mezclados con personas comunes que buscan hacer ejercicio. Aunque la disciplina es mixta, todavía son pocas las mujeres que la practican en la provincia.
Las reglas están pensadas justamente para permitir esa convivencia con el mínimo riesgo físico. No se puede correr, solo caminar (los dos pies no pueden estar despegados al mismo tiempo, similar a la marcha atlética); la pelota no puede superar la línea de la cintura salvo en situaciones especiales; y hay un máximo de dos toques antes de desprenderse del balón.
La estructura del juego apunta a la inclusión y a la reducción de riesgos, con el disfrute por encima del resultado. El ritmo pausado y la dinámica adaptada buscan que los jugadores permanezcan en la cancha, sosteniendo la actividad física regular y la socialización.
El torneo, equipo por equipo
El miércoles pasado se puso en marcha el primer certamen, que reúne a cuatro equipos bautizados con nombres de animales misioneros: Yacarés, Yaguaretés, Tucanes y Carpinchos. En la primera jornada, Yaguaretés y Tucanes igualaron 3 a 3, mientras que Yacarés superó a Carpinchos por 3 a 2.
Entre los nombres que integran los planteles aparecen Pocho Briñocoli, Tuti Pintos, el ex piloto Pachón Valenzuela, Papi Recalde y José Luis Villarreal, entre otros.
La segunda fecha se jugará el próximo miércoles desde las 16: Yaguaretés recibirá a Carpinchos y Tucanes enfrentará a Yacarés.
Qué dicen los estudios sobre lesiones
La evidencia científica respalda el bajo índice de lesiones y la accesibilidad de la disciplina. Una investigación sobre la Copa FA de Fútbol Caminando 2024 en Inglaterra, con 84 equipos en categorías femeninas y mixtas y más de 850 horas de juego, registró apenas 42 lesiones, de las cuales el 81% fueron leves. No hubo diferencias sustanciales entre lesiones por contacto y sin contacto, y solo el 12% se vinculó a la acción de correr, justamente la prohibida por el reglamento.
Un segundo estudio, centrado en la práctica comunitaria, evaluó 6.300 horas de juego y encontró que solo un tercio de los incidentes derivó en una ausencia momentánea a entrenamientos o partidos. También revisó a quienes tenían condiciones previas como dolor articular o problemas cardiovasculares: entre el 7% y el 10% de los episodios se relacionaron con esos factores, sin agravar las dolencias existentes.
Los beneficios según ALCO
En la Argentina, la Asociación Lucha Contra la Obesidad (ALCO) adoptó el fútbol caminando como uno de sus deportes y lo abrió a personas con exceso de peso.
"Aun caminando, se combate el sedentarismo sumando minutos activos, aumenta la densidad ósea, optimiza el gasto metabólico, reduce el riesgo de diabetes tipo 2, ayuda a cuidar la presión arterial, disminuye el riesgo de ACV, mejora la resistencia cardiovascular (a través de movimientos controlados de pase de pelota) y el desarrollo de la fuerza muscular (fortalece las piernas y perfecciona la coordinación). Asimismo, afianza el equilibrio y la agilidad, previniendo caídas y lesiones", indicaron desde ALCO.
Según la fundación que encabeza el doctor Alberto Cormillot, el impacto también se siente en la salud mental y el bienestar emocional: durante el juego hay que atender distintos estímulos y ejercitar la toma de decisiones, lo que estimula la intuición y la creatividad. La práctica regular en equipo acrecienta la autoestima y la confianza, fomenta la camaradería y el sentido de pertenencia, reduce el estrés y mejora el estado anímico general por la liberación de endorfinas.
Fotos: gentileza Jorge Pedrazzini