La ordenanza no prohíbe nada ni sanciona a nadie: apunta a que los padres de un mismo aula se pongan de acuerdo con horarios, tiempos de uso y hasta la edad del primer celular. El detalle que evita exponer a los chicos.
El concejal capitalino Gustavo Aguirre (PJ) presentó un proyecto de ordenanza que busca que las familias de un mismo grupo escolar acuerden reglas comunes sobre el uso de pantallas de niños, niñas y adolescentes. La iniciativa ingresó en la sesión del jueves del Concejo Deliberante y ya está en comisión para su análisis.
En diálogo con Tiempo Real, por Ancasti Streaming, el edil explicó que el punto de partida es una dificultad cotidiana: a una familia sola le cuesta sostener los límites cuando los amigos de sus hijos tienen otras reglas en casa. De ahí la idea de pactos entre padres de un mismo grupo.
Qué pautas propone
Los acuerdos contemplan fijar horarios para dejar el teléfono, limitar el tiempo diario de uso, evitar los dispositivos de noche o postergar el primer celular hasta los 14 años. El objetivo declarado es reducir el uso abusivo de las pantallas y la violencia digital.
Aguirre aclaró que el proyecto no apunta directamente al bullying, pero lo relacionó con la problemática que motivó la masiva marcha de los últimos días. “Hoy vemos que la violencia digital se traslada a la violencia física de la realidad y al revés: la violencia física de la calle y de las escuelas se traslada y se potencia en la dimensión digital”, sostuvo.
El antecedente que miran
La propuesta toma como referencia una experiencia surgida en Estados Unidos, donde, según detalló el concejal, las familias llegaron a firmar 150.000 acuerdos. En el país, agregó, ya hay tres o cuatro organizaciones que trabajan en el tema.
El esquema prevé una etapa de anonimato: las familias de un aula se inscriben y el grupo recién se hace público cuando la adhesión supera el 30%, para evitar “cualquier tipo de estigmatización o consecuencia no deseada para los chicos”.
Qué puede hacer el municipio
Como el municipio no tiene competencia para regular la vida privada, la ordenanza se limita a fijar pautas generales y recomendaciones, y a poner a disposición infraestructura, asesoramiento, asistencia técnica y espacios físicos. También contempla la creación de un Consejo de Bienestar Digital, con participación de la universidad y de colegios profesionales. “Son pautas concretas que acompañan sin sancionar ni obligar”, resumió.
Aguirre insistió en el ejemplo de los padres. “Si le queremos imponer reglas a los niños pero nosotros no las cumplimos, es mucho más difícil. Si durante el almuerzo estamos con el celular, no podemos exigir lo contrario”, planteó. Y aclaró: “No es un proyecto antitecnología. Sería imposible y perjudicial excluir a los chicos del mundo digital. Lo central es guiarlos para que tengan un uso educativo, creativo y formativo”.
Su mirada sobre la visita de Milei
Consultado sobre la visita del presidente Javier Milei, el concejal la consideró positiva y definió el vínculo del gobernador Raúl Jalil con la Nación como “de carácter institucional y de respeto, orientado a conseguir beneficios para Catamarca, como ocurrió con la Zona Franca, más allá de las diferencias políticas”.