Quiso esquivar el control, pero la caja de la camioneta lo delató: qué llevaba adentro
La camioneta venía sin cadena de frío y sin papeles, y el conductor apuró el paso para no frenar en el puesto de Bella Vista. Lo que la Policía encontró al abrir la caja terminó con casi 200 kilos destruidos.
Un cargamento de pescado de río que no reunía las condiciones para llegar a ninguna mesa quedó fuera de circulación tras un operativo en Concepción del Uruguay. La carga, cercana a los 200 kilos, viajaba en una camioneta que primero intentó escapar del control y terminó interceptada.
El procedimiento se llevó adelante este miércoles por la mañana y estuvo a cargo de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales del Departamento Uruguay, que trabajó junto al personal de la Dirección General de Prevención Vial.
La maniobra que encendió las alarmas
Todo empezó en el Puesto Bella Vista, donde los efectivos cumplían tareas de prevención. Allí observaron que el conductor de una camioneta hacía una maniobra sospechosa, con la clara intención de evitar el control vehicular.
La fuga no prosperó. El vehículo fue alcanzado en la intersección de la Ruta Vieja a Colón y el Camino a 3 de Mayo, punto donde los policías identificaron a los ocupantes y comenzaron a revisar lo que trasladaban.
Al inspeccionar la caja, los uniformados notaron un peso importante. Fue entonces cuando pidieron la documentación que respaldara ese cargamento.
Qué había dentro de la camioneta
La revisión confirmó que se trataba de una gran cantidad de pescados de río de distintas especies. Entre los ejemplares aparecieron dorados, bogas y pacúes, todos con irregularidades en su transporte y en su eventual comercialización.
El vehículo no estaba habilitado ni acondicionado para trasladar alimentos, y la carga viajaba sin cadena de frío, una condición indispensable para conservar productos perecederos de este tipo.
A eso se sumó la ausencia total de documentación sanitaria y comercial: no había forma de acreditar de dónde salió el pescado ni hacia dónde iba. Además, varios de los ejemplares no alcanzaban las medidas mínimas que exige la normativa para su captura y venta.
El decomiso y el veredicto de la veterinaria
Con las infracciones comprobadas, las autoridades aplicaron lo dispuesto por la Ley Provincial de Pesca Nº 4.892, que regula la actividad en Entre Ríos. Los efectivos labraron el acta y decomisaron la totalidad de la mercadería.
El pesaje determinó que el cargamento rondaba los 200 kilogramos. Pero faltaba la instancia decisiva: una médica veterinaria policial examinó los pescados para establecer su estado sanitario y definir si podían destinarse al consumo humano.
El informe técnico fue contundente. La profesional concluyó que los pescados no eran aptos para el consumo humano por la pérdida de la cadena de frío, y la mercadería fue destruida.
La intervención permitió sacar de circulación productos que no cumplían con los requisitos legales ni sanitarios necesarios para su comercialización.