Río Grande: los pescadores artesanales recibieron redes, boyas y agujas para seguir trabajando
Paños de redes para róbalo, hilos, agujas y boyas: el Municipio y TotalEnergies entregaron insumos a los pescadores artesanales de Río Grande. La medida apunta a un sector que atraviesa dificultades económicas y que ya tiene su propio espacio de venta en la ciudad.
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, encabezó una nueva entrega de equipamiento para los pescadores artesanales de la ciudad. La medida forma parte de una política municipal que apunta a fortalecer la producción de alimentos y a ampliar las capacidades laborales de quienes trabajan con los recursos del Atlántico Sur.
Del encuentro participaron pescadores y pescadoras, representantes de cooperativas y asociaciones del sector, y funcionarios del gabinete municipal. Entre ellos estuvieron el secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas; el secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, y equipos técnicos del Municipio.
Qué se repartió en la jornada
Durante la actividad se distribuyeron paños de redes, pensados sobre todo para la captura de róbalo. También se entregaron hilos, agujas para confeccionar y reparar redes, boyas y otros insumos que buscan mejorar las condiciones operativas del trabajo diario.
La entrega se realizó en el marco del programa de Fortalecimiento Productivo para la Soberanía Alimentaria, que el Municipio lleva adelante junto a la empresa TotalEnergies. Esa articulación ya había alcanzado en las semanas previas a productores frutihortícolas, avícolas y porcinos, con la incorporación de herramientas e infraestructura específicas para cada rubro.
Una apuesta a diversificar la economía
Desde el Ejecutivo municipal sostienen que la pesca artesanal es una alternativa para diversificar la economía riograndense, generar empleo y aprovechar los recursos marítimos a través de una cadena productiva que incluya procesamiento, agregado de valor y comercialización.
En ese sentido, Armas afirmó que Río Grande “es una ciudad costera que tiene que proyectarse cada vez más hacia el Atlántico Sur. Tenemos costa, tenemos recursos, tenemos pescadores y tenemos una comunidad que demanda estos alimentos. Nuestro desafío es transformar ese potencial en más trabajo, más producción y más desarrollo para nuestra ciudad”.
El funcionario explicó que el acompañamiento municipal busca atender las necesidades de un sector que atraviesa dificultades económicas y que necesita inversiones para sostener su actividad. Además, señaló que la disponibilidad de pescado local cambió de manera importante en los últimos años, sobre todo a partir de la apertura de espacios comerciales permanentes.
El Paseo Canto del Viento, la vidriera del pescado local
Uno de esos espacios es el Paseo Canto del Viento, donde los productores pueden ofrecer pescado entero, fileteado y distintas elaboraciones durante todo el año. Eso facilita el acceso de los consumidores a los alimentos que salen de la actividad pesquera local.
Sobre esa transformación, Armas expresó que “hace un tiempo acceder a pescado local muchas veces significaba conocer personalmente a un pescador o conseguirlo a través de algún contacto”.
La estrategia municipal prevé seguir desarrollando los distintos eslabones productivos para que una mayor proporción de los ingresos que genera la actividad quede en la ciudad.
Por último, el secretario valoró la cooperación público-privada y consideró que la incorporación de equipamiento es una herramienta concreta para mejorar las posibilidades de crecimiento del sector.
“Esta articulación permitió acompañar a distintos sectores y hoy llega también a nuestros pescadores artesanales”, concluyó Armas al referirse a la continuidad del programa de fortalecimiento productivo.