Pagó el 70% de los sueldos, después el 30% y la ciudad se enteró del anticipo que llegó desde la Provincia. En medio del operativo, desde el arco político apuntaron contra la gestión por la manera de manejar los recursos y hasta hablaron del mito que se cae. ¿Qué dijo el gobernador cuando le preguntaron por Roca?
El municipio de General Roca completó el pago de los salarios de sus empleados, pero no lo hizo de una sola vez. La administración que conduce María Emilia Soria abonó primero el 70% de los haberes y este miércoles depositó el 30% restante. El desembolso desdoblado encendió las alarmas en el arco político y puso en discusión el estado de las cuentas comunales.
Según consignó el sitio Literal y replicaron fuentes provinciales, el cierre del pago fue posible gracias a un anticipo de coparticipación que el Gobierno de Río Negro giró a la Municipalidad. Ese adelanto, que deberá devolverse en dos cuotas, funcionó como un salvavidas para que Roca pudiera cumplir con su plantilla.
El argumento oficial y la tormenta que se viene
Desde el Ejecutivo local justificaron el pago en cuotas por la transferencia de recursos hacia las tareas de prevención ante el ciclo de tormentas que se anticipa por el efecto de El Niño. Ese mismo escenario climático derivó, además, en la suspensión del Festival de la Sidra, uno de los eventos más convocantes de la ciudad.
Sin embargo, en el ámbito político no tardaron en aparecer las críticas. Desde distintos sectores acusaron a la gestión de Soria de mal administrar los recursos y señalaron que con esta situación se «cae» el mito sobre el superávit que la administración exhibía como bandera.
Weretilneck: «No sé qué pasó en Roca»
El gobernador Alberto Weretilneck fue consultado sobre la situación del municipio roquense. En diálogo con Radio Noticias, el mandatario aseguró desconocer los motivos que llevaron a pagar en cuotas, aunque reconoció estar al tanto de la dificultad. «No sé qué pasó en Roca, no conozco cuáles son las causas, pero estoy al tanto de que no pudo pagar los sueldos», respondió.
Lejos de limitarse al caso puntual, Weretilneck aprovechó la pregunta para trazar un diagnóstico más amplio sobre la situación de los gobiernos locales. «Hay una caída de recursos, la falta de ingresos de gran parte de la economía, los salarios que no alcanzan, hay un amesetamiento permanente en los ingresos impositivos, provinciales y municipales», sostuvo.
El gobernador puso el foco en la necesidad de ajustar el gasto público a los ingresos disponibles. «Si el nivel de gasto no tiene relación con los ingresos, se complica», advirtió.
Administrar sin la inflación como colchón
Weretilneck insistió en que desconocía la situación financiera específica de Roca, pero planteó que el nuevo contexto económico exige otra destreza a la hora de manejar las cuentas. Según su lectura, la inflación funcionaba como un manto que ocultaba las ineficiencias. «Vivir sin inflación significa administrar los recursos públicos de una manera más fina. La inflación, al generar mayores recursos, disimulaba la ineficiencia en las políticas públicas. Hoy, cuando se tienen recursos estables o con un crecimiento chiquitito, cuando al gasto lo hace crecer de una manera desproporcionada, termina teniendo ese tipo de problemas», afirmó.
El anticipo de coparticipación que la Provincia giró a Roca deberá ser reintegrado en dos cuotas, un compromiso que condiciona las próximas semanas de la administración municipal. Mientras tanto, el pago desdoblado de los sueldos quedó instalado como un síntoma de las tensiones entre los ingresos y los gastos que atraviesan a los municipios rionegrinos.