¿Qué hay detrás del 23,5% de morosidad que pone a San Luis en el podio nacional? El dirigente que habla de colapso y apunta a un factor clave que casi nadie menciona.
San Luis comparte con Formosa el primer puesto nacional en morosidad de pequeñas y medianas empresas: el 23,5% de los deudores del sector está en atraso, según los datos de agosto del Mapa de la Deuda. La situación encendió las alarmas en el sector productivo y llevó a un dirigente empresarial a hablar de un posible colapso.
El informe también ubica a la provincia en el segundo lugar del país cuando se toma el conjunto de todas las empresas, con una tasa de mora del 22,9%. Son números que reflejan el ahogo financiero de las firmas locales.
Luis Armesto, presidente del Centro de Asistencia al Trabajo (CEATRA), advirtió que el endeudamiento empresarial es la cara visible de las dificultades que atraviesan tanto el sector productivo como las familias. Y fue más allá: alertó sobre el impacto que esta situación puede tener en el empleo.
“Estamos yendo a un colapso”
La frase de Armesto resume su diagnóstico. El dirigente vinculó el aumento de la morosidad con la caída de los ingresos, las dificultades para sostener las ventas y la ausencia de políticas públicas que permitan revertir el escenario.
“Estamos yendo a un colapso”, sostuvo.
Las microempresas, las más golpeadas
Armesto explicó que el seguimiento del endeudamiento muestra una situación más compleja a medida que disminuye el tamaño de las unidades productivas. Las microempresas son las más comprometidas y las que enfrentan mayores obstáculos para cumplir con sus obligaciones financieras.
“Cuanto más pequeña es la unidad, está más afectada”, señaló el titular de CEATRA.
El problema no se limita a la acumulación de deudas. La principal preocupación pasa por la continuidad de los negocios y las consecuencias sobre los puestos de trabajo.
“Cuando entran en mora es porque tienen más de 90 días sin poder pagar su compromiso”, explicó Armesto, que también alertó sobre el riesgo de que los problemas financieros deriven en cierres de establecimientos y pérdida de empleos.
Deuda empresarial y poder adquisitivo: dos caras de la misma moneda
Para el dirigente, la situación de las PyMEs está estrechamente relacionada con la capacidad de consumo de los trabajadores. Los ingresos familiares sostienen parte de las ventas del comercio y de las empresas locales, por lo que las dificultades económicas de un sector repercuten sobre el otro.
“Las PyMEs y los trabajadores tienen un destino compartido”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que el debate público no refleje, a su entender, la gravedad de los datos sobre el sistema productivo provincial.
“El sector privado está acá, acá están los números, son incuestionables y la verdad que están muy mal”, expresó.
Cabe aclarar que el Mapa de la Deuda utilizado para el análisis contempla las obligaciones con el sistema bancario. No incluye las deudas impositivas con organismos nacionales o provinciales, por lo que los porcentajes no representan la totalidad de los compromisos financieros de las empresas.
Críticas a las medidas de refinanciación
El presidente de CEATRA también criticó las medidas destinadas a refinanciar las deudas de las familias. Consideró que esas iniciativas no resuelven el problema de fondo si no se recupera el poder adquisitivo.
“La solución acá no hay que darle mucha vuelta sino que es pensar en los ingresos de la gente que están por el piso, que con la plata que ganan no se puede vivir”, concluyó.