No hay enfermos, pero el mosquito ya apareció en cinco barrios: el mapa que armó el municipio con las trampas dejó al descubierto dónde se concentra la actividad y qué zonas quedaron bajo la lupa.
La Municipalidad de Santa Fe sostiene un monitoreo entomológico semana a semana para seguirle el rastro al dengue, y el último relevamiento dejó resultados que encendieron las alarmas preventivas: cinco barrios de la ciudad registraron presencia del mosquito transmisor.
El operativo se apoya en las ovitrampas repartidas en distintos puntos del ejido urbano. En la semana epidemiológica 42, que abarcó del 20 al 29 de octubre, esas trampas arrojaron positivos en sectores puntuales que el municipio ya tiene identificados.
Qué barrios aparecen en el mapa del monitoreo
El relevamiento distingue dos tipos de control. Por un lado, las ovitrampas que detectan huevos de las mosquitas hembras marcaron presencia en San Ignacio de Loyola Sur, Jardín Mayoraz y Guadalupe Este.
Por otro, las trampas orientadas a capturar mosquitos adultos dieron resultado positivo en Guadalupe Oeste y Candioti Norte. Son dos metodologías complementarias que permiten anticipar la actividad del vector antes de que se traduzca en contagios.
Desde el municipio aclararon un punto central: no hay casos positivos de dengue en la ciudad, aunque sí está comprobada la circulación del mosquito que lo transmite. Esa diferencia entre presencia del vector y enfermedad confirmada es la que sostiene la estrategia preventiva.
Cómo funciona el sistema de vigilancia
La ciudad cuenta con 60 localizaciones con ovitrampas distribuidas en diferentes barrios. Esas trampas permiten seguir los huevos que depositan las hembras y, al mismo tiempo, medir la actividad de los mosquitos adultos.
El monitoreo no lo hace el municipio en soledad: se desarrolla a partir de un convenio con el grupo de Clima y Salud del Centro de Estudios de Variabilidad y Cambio Climático (CEVARCAM-FICH), de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Con esa información sobre la mesa, la Municipalidad refuerza las tareas de promoción y prevención: descacharrados asistidos, concientización en espacios públicos, ferias y eventos, y talleres en escuelas.
Las recomendaciones para frenar la reproducción
Ante la presencia del vector en los barrios mencionados, el municipio pidió a los vecinos extremar una serie de cuidados domiciliarios:
- Vaciar todos los recipientes que acumulen agua.
- Revisar y limpiar regularmente desagües y canaletas, sobre todo con agua caliente.
- Cuidar especialmente los recipientes que no se pueden descartar, como bebederos de animales, floreros, baldes, piletines y tanques, después de cada lluvia.
- Usar espirales e insecticidas dentro de las viviendas.
- Limpiar y desmalezar patios y jardines.
- Colocar telas mosquiteras en aberturas y telas metálicas en desagües.
- Facilitar el acceso del personal municipal que realiza el descacharrado.
Los descacharrados asistidos se concentran en los sectores donde la actividad del mosquito es más alta, con prioridad en las zonas donde se detectaron huevos o un mayor porcentaje de ovitrampas positivas.
El municipio remarcó que los trabajadores están debidamente identificados. Ante cualquier duda, los vecinos pueden comunicarse a la línea gratuita 0800 777 5000 para consultar por la visita de los promotores.
Las recomendaciones se repiten con fuerza cuando suben las temperaturas o después de las lluvias: retirar el agua acumulada en recipientes y en distintos sectores de la casa. Y si aparecen síntomas compatibles con dengue, la indicación es consultar al médico y no automedicarse.

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